Estrategia de Presión Institucional
Félix Romero • 9 de abril de 2026
Después de una Semana Santa exitosa, Marbella insiste en la Estrategia de Presión Institucional al Gobierno Central por la ausencia del AVE.
Marbella. -
En Marbella la Semana Santa ha dejado una paradoja difícil de ignorar: buenos datos y un discurso institucional manteniendo el guion del desgaste político.
El portavoz del Gobierno municipal, Félix Romero, reconoció una “maravillosa” afluencia de turistas, aunque matizada por una idea recurrente: sin AVE, el turismo nacional no termina de despegar.
El problema no es tanto el hecho como la falta de evidencia que pueda respaldar este argumento. Mientras el Ayuntamiento insiste en la ausencia del tren como factor determinante, la patronal hotelera —AEHCOS— situó la ocupación en el 82,85%, una cifra robusta que, además, superó sus propias previsiones marcadas por el pesimismo: caídas del 25% en la Costa del Sol y del 30% en Málaga. La realidad, por tanto, en términos de ocupación, no confirmó ese escenario.
Conociendo estos datos, Latinpress.es le preguntó a Romero si la Estrategia de Presión del Ayuntamiento, junto con la de la Diputación de Málaga y la Junta de Andalucía, anunciada la semana anterior, se mantiene o modifica.
“Yo sigo diciendo lo mismo, estoy totalmente convencido de que una cosa es lo que hay y otra, lo que podía haber, quién nos puede negar que ese 82,85% de ocupación con la Guerra del Golfo y con el tren funcionando a pleno rendimiento no hubiese sido un 100%”.
El relato oficial se mantiene aunque Romero admite no disponer de datos concluyentes sino de impresiones: “Son impresiones”, le dijo a Latinpress.es, pero eso no significa corregir el diagnóstico del desastre, al contrario, aseguró en que se reafirma en desarrollar la Estrategia de Presión Institucional, spoiler: Un guion que se mantiene apoyado en una premisa que no ha sido demostrada y que el reciente período de vacaciones acaba de desmontar.
Para Romero la falta de la alta velocidad está penalizando de forma decisiva la llegada de turistas nacionales, olvidando que durante la Semana Santa de 2025 la ocupación hotelera en Marbella osciló entre el 80 y el 90%.
La insistencia en el tren como explicación única simplifica en exceso un fenómeno complejo, además, conviene recordar que al carecer Marbella de estación ferroviaria, incluso con el AVE hasta Málaga, el viajero debe completar el trayecto por carretera para llegar al destino. Ese último trecho —estructural, no coyuntural— diluye buena parte de la ventaja competitiva del tren frente al coche o el avión.
Por otra parte, el portavoz parece desconocer un dato fundamental: no existe una estadística pública precisa y desagregada que diga: X personas del norte o de Madrid llegan a Marbella en coche, tren o avión en Semana Santa o en verano. Así, un argumento que responsabiliza al tren de toda una posible caída turística nacional a Marbella, es difícil de sostener.
Romero señaló, a preguntas de este medio, que los viajeros que llegaron del norte de España, tuvieron que pasar 7 horas en sus coches y que vinieron gracias “a una devoción por la Semana Santa”.
Un estudio realizado (2022) por la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación sobre los medios que prefieren los españoles para desplazarse durante las vacaciones apunta los siguientes datos:
- El 55,5% utilizó el coche para desplazarse, seguido del avión con un 19,9%, y desde lejos el tren con un 9,3%. La mayoría, el 50,4% optó por utilizar su vehículo propio.
Es importante destacar que, desde el norte de España —Bilbao, Oviedo, A Coruña, Santander, Vigo— los desplazamientos por carretera superan con frecuencia las nueve horas, no las siete que apuntó Romero.
En estas ciudades para los viajes largos el avión se convierte en un medio alternativo alcanzando un 24,3% en el país vasco; un 23% en Asturias; un 17,3% en Galicia y un 15,2% para Cantabria.
Sin embargo, los españoles que más viajaron en coche fueron los madrileños, un 67,5%, seguidos por los vascos con un 66,2%, los aragoneses con un 65,8% y más lejos estuvieron los gallegos con un 44,2%.
El edil también nos aseguró que a Marbella vienen personas que antes llegaban en dos horas y media gracias al tren y que ahora se han metido siete horas de coche. Posiblemente se estaba refiriendo a Madrid.
El caso de Madrid, principal mercado nacional, introduce aún más matices. El AVE reduce el trayecto hasta Málaga a unas 2,5 horas, pero el viaje completo hasta Marbella se sitúa en torno a las cuatro o cinco horas por los transbordos obligatorios.
En aquél año los que más viajaron en tren en vacaciones fueron los aragoneses (15,5%), los madrileños (15,0%), catalanes (13,6%), valencianos (10,3%) y castellanoleoneses (8,0%), frente a los extremeños (1,8%), canarios (3,3%), cántabros (3,9%), y gallegos (4,5%) que ocuparon los últimos puestos del ranking.
El estudio añade que Renfe AVE fue la marca preferida para desplazarse en tren en cualquier viaje, ya sea por vacaciones o no, alcanzando un 9,4%, por encima de ALVIA con un 5.3%.
En paralelo, el coche —entre seis y siete horas— sigue siendo la opción preferida por los madrileños, principalmente por razones de coste y flexibilidad. Incluso con alta velocidad, el tren no resulta dominante.
Nada de esto implica que la conectividad ferroviaria no sea relevante. Lo es, y probablemente tiene que mejorar, pero no es la causa de una debacle que no se ha podido confirmar hasta el momento.
El observador atento lo que percibe es una disonancia entre los datos disponibles y el discurso político.
La ocupación no apunta a una crisis, pero la narrativa del Partido Popular insiste en ella aún cuando los responsables públicos reconocen que carecen de cifras precisas —especialmente sobre cómo llegan los turistas, si en coche, tren o avión—, por ello la controversia deja de ser técnica para volverse política.
Otro dato interesante del estudio es que en Andalucía el coche es el medio de transporte más utilizado, siendo el vehículo propio el que más uso tiene con un 50.5%. El AVE alcanza el 9.6%, el AVIA el 3.5% y, el AVANT el 3.4%.









