Fallece Pasionaria León.
Jose Ibañez • 1 de mayo de 2025
Pasionaria León, sobreviviente del éxodo de “La Desbandá” y símbolo de la memoria democrática española, muere a los 97 años.
SAN PEDRO ALCÁNTARA. Marbella. -
Pasionaria León Díaz, una de las últimas sobrevivientes del brutal éxodo civil conocido como La Desbandá, falleció este martes a los 97 años, apenas una semana después de que el Ayuntamiento de Marbella, gobernado por el Partido Popular rechazara una propuesta para rendirle homenaje.
Su fallecimiento ha reavivado el debate sobre la resistencia institucional a reconocer el sufrimiento de las víctimas del franquismo en España.
Tenía ocho años cuando, en febrero de 1937, huyó junto a decenas de miles de civiles por la carretera costera entre Málaga y Almería, perseguidos por la aviación y la armada franquista.
Aquel episodio —una de las mayores matanzas de población civil durante la Guerra Civil Española— quedó durante décadas fuera del relato oficial de un país que eligió el olvido como base de su transición democrática.
Exiliada en Francia, perdió a su padre en un campo de concentración y se reconstruyó en el anonimato, primero como refugiada, después como empresaria en Canarias.
Su nombre, elegido por sus padres como homenaje a la legendaria dirigente comunista Dolores Ibárruri, le fue arrebatado por las autoridades franquistas, que la registraron como “Isabel”.
Hace cuatro décadas se instaló en San Pedro Alcántara, Málaga, donde vivió discretamente hasta el final de sus días. Allí, su historia fue conocida gracias a la labor de historiadores locales y a su propia disposición a testimoniar. No buscaba protagonismo, sino justicia: un reconocimiento sobrio, un nombre en una calle, un gesto que corrigiera el silencio.
Ese gesto no llegó.
El pasado lunes, durante un Pleno Ordinario, el Partido Popular y Vox votaron en contra de una iniciativa del PSOE que proponía rendirle homenaje dedicándole un espacio público.
La negativa, según varios testigos, fue ejecutada sin argumentos y sin debate. La alcaldesa Ángeles Muñoz no ofreció explicaciones.
“Su inmenso corazón no resistió más”, escribió el historiador Ignacio Trillo, amigo cercano de la fallecida.
El caso de Pasionaria León pone de relieve una herida aún abierta en la sociedad española: la distancia entre las víctimas de la dictadura y las instituciones que, casi medio siglo después del fin del franquismo, siguen mostrándose reticentes a integrar su historia en el espacio público.
Murió sin el reconocimiento oficial que merecía. Pero no en el olvido.









