La contratación extranjera en Marbella
La contratación extranjera en Marbella en el mes de mayo representó el 37.7%.
Marbella. - El mercado laboral local sigue apoyándose significativamente en la mano de obra extranjera. Según el Observatorio Argos, en el mes de mayo se registraron 2.178 contratos a personas procedentes del extranjero, frente a los 2.057 del mismo periodo de 2025, lo que supone un incremento interanual del 5,9%. La cifra también refleja una aceleración respecto al mes anterior, con una subida del 11,6%.
La contratación extranjera representa ya el 37,7% de todos los contratos formalizados en el municipio (2.178 de un total de 5.772), un peso que pone de relieve hasta qué punto sectores clave de la economía local dependen de trabajadores llegados de otros países para cubrir sus necesidades de personal.
La hostelería concentra prácticamente la mitad de esta contratación, con 1.086 contratos, muy por delante del comercio (224), la construcción (189) y las actividades administrativas y servicios auxiliares (143).
El reparto también refleja una marcada segmentación laboral: mientras la construcción continúa siendo un sector predominantemente masculino (188 vs 8), el comercio muestra una mayor presencia femenina (135 vs 89).
La elevada participación de trabajadores extranjeros sugiere que muchas empresas encuentran dificultades para cubrir determinados puestos con mano de obra local, especialmente en sectores intensivos en trabajo y estrechamente ligados al turismo.
La contratación de trabajadores extranjeros en el municipio presenta un perfil muy definido: predominan los ciudadanos extracomunitarios, que concentraron 1.716 de los 2.178 contratos registrados, frente a los 462 firmados por ciudadanos de países de la Unión Europea.
Además, la contratación mantiene un marcado sesgo masculino. Los hombres obtuvieron 1.265 contratos, frente a los 913 de las mujeres, una diferencia que se explica en gran medida por el peso de sectores como la construcción y determinadas actividades de servicios.
Sin embargo, el aspecto más llamativo es la estabilidad laboral, de los 2.178 contratos suscritos por personas extranjeras, 1.751 fueron indefinidos, lo que supone más del 80% del total. Los temporales se limitaron a 427.
Una proporción que sugiere que las empresas no solo recurren a trabajadores extranjeros para cubrir necesidades puntuales, sino que cada vez más los incorporan como parte estructural de sus plantillas.
Por edades, el grueso de la contratación se concentra entre los 25 y los 44 años, con 1.261 contratos, casi seis de cada diez del total. Los menores de 25 años sumaron 403 contratos y los mayores de 45 años alcanzaron los 514.
Los datos reflejan una demanda especialmente intensa de trabajadores en plena edad laboral, aunque también muestran capacidad de inserción para los colectivos más jóvenes y para quienes superan los 45 años.
Formación
En cuanto a la formación de los contratados, el perfil predominante es el de trabajadores con estudios secundarios, que acumularon 1.289 contratos, seguidos de quienes cuentan con estudios primarios completos (654).
Un cuadro más preciso en materia formativa evidencia una concentración notable, de los demandantes, en los niveles educativos más bajos.
Más de 6 de cada 10 demandantes extranjeros cuentan únicamente con estudios primarios incompletos (1.261 personas).
Los demandantes con formación postsecundaria apenas alcanzan los 64 casos. Esta realidad limita el acceso a empleos más cualificados y refuerza la dependencia de actividades de baja especialización. Los niveles postsecundarios representaron únicamente 135 contratos.
Datos
La fotografía del empleo extranjero en el municipio durante mayo refleja una aparente contradicción: mientras la contratación de personas extranjeras mantiene un peso relevante en sectores clave de la economía local, todavía hay 2.052 demandantes de empleo registrados, de los cuales 1.288 se encuentran en situación de paro.
Sin embargo, los datos también muestran una mejora respecto a periodos anteriores. La demanda de empleo extranjera descendió un 9,76% en comparación con abril y un 7,36% respecto al mismo mes del año pasado.
La reducción apunta a una cierta absorción de trabajadores por parte del mercado laboral, aunque sigue existiendo una bolsa significativa de desempleo estructural.
El perfil laboral de estas personas revela una fuerte dependencia de sectores tradicionalmente vinculados a la economía de servicios. La hostelería concentra el mayor número de experiencias laborales previas, con 580 demandantes que habían trabajado anteriormente en esta actividad.
Muy por detrás aparecen las actividades administrativas y servicios auxiliares (239), la construcción (197) y el comercio (194). También destaca el colectivo de quienes nunca habían trabajado antes o cuentan con escasa experiencia laboral previa, así como las actividades del hogar y la producción para uso propio (145).
Edades
La distribución por edades refleja un fenómeno especialmente llamativo: el grupo de demandantes de un contrato más numeroso corresponde a las personas de 60 años o más, con 344 demandantes. Les siguen los tramos de 40 a 44 años y de 45 a 49 años, ambos con 292 personas.
La elevada presencia de trabajadores de edad avanzada sugiere dificultades crecientes para reincorporarse al mercado laboral en una economía donde predominan sectores intensivos en mano de obra y con una elevada rotación. Las ocupaciones más demandadas refuerzan esa tendencia.
La restauración encabeza las preferencias con 386 solicitudes, equivalente al 19% del total. A continuación figuran el personal de limpieza, con 361 demandantes (18%), y los puestos de dependientes comerciales, con 175 personas. Se trata, nuevamente, de actividades estrechamente ligadas al turismo, los servicios y la atención al público, pilares de la economía local.
Nacionalidades
Por nacionalidades, Marruecos se mantiene como el principal país de procedencia de los demandantes de empleo extranjeros. Le siguen Ucrania, Colombia, Italia, Rumanía y Paraguay, en una lista que combina flujos migratorios históricos con otros más recientes vinculados a procesos económicos y geopolíticos. También figuran Filipinas, Rusia, Reino Unido, Bulgaria, Venezuela, Senegal, Argentina, Francia, Ecuador, Alemania, Portugal, Brasil, Polonia, Bélgica, Suecia, Cuba, Países Bajos, Estonia, Ghana y Nicaragua.
Coda final
En conjunto, los datos describen un mercado laboral que continúa dependiendo de la mano de obra extranjera para sostener sectores esenciales, pero que al mismo tiempo mantiene importantes bolsas de desempleo entre trabajadores con escasa cualificación, edades avanzadas o trayectorias profesionales vinculadas a actividades de elevada temporalidad.
La reducción de la demanda de empleo es una señal positiva, aunque insuficiente para ocultar las vulnerabilidades que siguen afectando a una parte significativa de la población extranjera.









