La crisis del Hospital Costa del Sol

SMM • 20 de enero de 2026

El Hospital Universitario Costa del Sol tiene 0.86 camas por cada mil pacientes y, la fuga de talento llega al 50%.

El Sindicato Médico de Málaga (SMM) ha levantado la voz en torno a la alarmante precariedad que afecta a los profesionales del Hospital Universitario Costa del Sol. 

Una situación que está impactando directamente a la ciudadanía, al verse atrapada en las interminables listas de espera.

El SMM destaca que el hospital presta sus servicios en una comarca con una población censada de 460.000 habitantes, pero que solo tiene 394 camas para atender a sus pacientes, es decir, 0.86 camas por cada mil personas. El Ministerio de Sanidad subraya que el promedio español en el Sistema Nacional de Salud es de 2,4 camas por mil habitantes y, en Andalucía de 1,9 camas por 1.000 habitantes.

En un análisis comparativo sobre la financiación, el contraste se vuelve más evidente. Por ejemplo, el Hospital Comarcal de Osuna, atendiendo solo al 35% de la población que el de Marbella, tiene prácticamente la misma inversión en médicos radiólogos (806.146 euros al año vs 913.157 euros al año); y un hospital como Valme, atendiendo a un censo similar, tiene un 37% más de inversión, 1.458.670 euros al año vs los 913.157 euros al año del hospital de marbella, según fuentes de la propia Junta de Andalucía (COAN 2024).

Las consecuencias son palpables y lógicas. Los profesionales están sometidos a una carga de trabajo abrumadora en todos los servicios, convirtiendo las guardias de 24 horas en una auténtica tortura. 

Esto ha llevado a que la fuga de talento sea una tendencia creciente: más del 25% de los facultativos preguntados en una encuesta del sindicato consideraría marcharse si se les presenta una mejor oferta laboral, una cifra que supera el 50% en algunos servicios. 

Por si fuera poco, la plantilla que abrió el hospital, todavía cercana al 20% del total, podrá jubilarse en los próximos 5 años. 

El panorama se complica al examinar las vacantes: de una reciente convocatoria de empleo, 28 de las 30 plazas para médicos especialistas quedaron desiertas. Este fenómeno ha evidenciando un círculo vicioso: la escasez de profesionales genera sobrecarga, y ésta, ahuyenta a quienes podrían aliviar la carga.
Por APYMESPA 21 de abril de 2026
San Pedro Alcántara. Marbella. - La Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa de San Pedro Alcántara (APYMESPA), ha registrado una iniciativa ante el Ayuntamiento para crear un plan de ayudas económicas y exenciones de tasas, para apoyar a las PYMEs y autónomos de San Pedro Alcántara y Nueva Andalucía que sufren graves pérdidas económicas por las obras públicas. Para la patronal el conflicto entre progreso urbano y supervivencia empresarial se ha convertido en una urgencia tangible. La propuesta presentada por APYMESPA no es solo una petición sectorial; es, en realidad, una enmienda a la forma en que se planifica y ejecuta la transformación de la ciudad. La patronal señala que estas actuaciones, que con frecuencia se prolongan durante meses, o repiten en un mismo punto de forma periódica, generan un impacto negativo directo sobre el tejido empresarial de la localidad, asfixiando especialmente a los pequeños comercios. El diagnóstico es claro, las obras públicas —desde grandes infraestructuras hasta las de menor escala— generan un impacto inmediato y profundamente desigual. La propuesta no se limita a reclamar ayudas, sino que dibuja un marco de subvenciones directas, bonificaciones fiscales y criterios de elegibilidad definidos. La propuesta insta al Ayuntamiento a estudiar y aprobar de forma inmediata las siguientes líneas de actuación: Creación de una partida presupuestaria específica: Destinar fondos municipales anuales para conceder subvenciones directas y a fondo perdido a aquellas empresas o autónomos que tengan que soportar obras públicas durante un periodo determinado (por ejemplo, a partir de un mes de duración). Redacción de Bases Reguladoras: Establecer un marco jurídico claro que delimite los requisitos para ser beneficiario, así como los criterios para cuantificar las ayudas con un procedimiento sencillo para solicitarlas. Bonificaciones fiscales complementarias: Se pide el estudio de la exención o reducción proporcional de las tasas municipales vinculadas al local mientras duren las obras. Esto incluye tributos como la Tasa de Basura Industrial, la Tasa de Ocupación de Vía Pública (terrazas), o el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), los cuales no deberían cobrarse en su totalidad cuando el negocio no puede hacer uso normal de sus instalaciones o las cedidas por el Consistorio. Entre los principales motivos que justifican esta solicitud, se apuntan los siguientes perjuicios que asumen los negocios: Dificultades de acceso: Barreras físicas que disuaden tanto a los clientes habituales como a los proveedores. Pérdida de visibilidad: Fachadas y escaparates que quedan ocultos tras vallas, maquinaria y andamios. Contaminación ambiental: El polvo constante y el ruido derivado de la obra desincentivan el consumo y hacen inviable la actividad normal, sobre todo en hostelería y comercio. Supresión de servicios clave: Inhabilitación de las zonas de aparcamiento y de los espacios destinados a carga y descarga. APYMESPA incluso ha citado ejemplo de este tipo de ayuda que hoy reciben localidades como Benalmádena, Sevilla, Zaragoza y Madrid, lo que demuestra que la intervención pública ya forma parte del repertorio de políticas urbanas en España. Más allá de la compensación económica, la propuesta encierra una crítica más profunda: el problema no es solo el impacto de las obras, sino cómo se diseñan y ejecutan. No solo se espera que la Junta Municipal de Distrito de San Pedro Alcántara atienda las demandas planteadas y convierta este Plan de Ayudas en una realidad lo antes posible, sino que el Consistorio plantee las obras con un plan de actuación plurianual, de forma que no se solapen en un mismo lugar con el paso del tiempo. Dimensión social La exigencia empresarial también ha destacado que las PYMEs no son únicamente unidades económicas, también constituyen una base social clave en barrios como San Pedro Alcántara y Nueva Andalucía. Su deterioro no solo implica pérdida de empleo, sino también una erosión del tejido comunitario. Ignorar esa dimensión podría tener consecuencias más allá del ámbito económico. Por último, para garantizar que los fondos públicos lleguen a quienes realmente lo necesitan, APYMESPA sugiere aplicar criterios claros basados en casos de éxito: Ubicación y actividad: La ayuda se dirigiría a establecimientos situados a pie de calle en el tramo directamente afectado, que estuvieran dados de alta y en funcionamiento antes del inicio de las obras. Deberán comprometerse a mantener la actividad y el empleo, y estar al corriente de sus obligaciones fiscales y sociales. Exclusiones lógicas: Quedarían fuera de estas ayudas las entidades financieras, las grandes superficies (mayores de 500 metros cuadrados) y las administradoras de servicios públicos esenciales. Cuantía: Se propone una cantidad fija mensual por el tiempo que dure la obra, o bien una cifra proporcional a la pérdida de facturación del establecimiento. Para que esta propuesta se convierta en una realidad, sugiere APYMESPA un trámite ágil: presentación en la Mesa de Trabajo, elevación a la Junta de Gobierno Local para diseñar las bases y, finalmente, su aprobación en Pleno para que la medida disponga de un presupuesto real lo más pronto posible.
Por Félix Romero 21 de abril de 2026
Marbella. - El Ayuntamiento ha dado luz verde a la modernización de dos establecimientos hoteleros con una inversión conjunta cercana a los 18MM€, una decisión que ilustra la vitalidad del sector según el portavoz del gobierno local, Félix Romero.. El proyecto más ambicioso corresponde al Hotel Senator Marbella, con un presupuesto de ejecución próximo a los 13MM€. A este se suma la modificación de la reforma y ampliación del Hotel Guadalmina, que movilizará otros 5MM€. Las iniciativas reflejan la tendencia cada vez más marcada en destinos maduros, caracterizados por la necesidad de actualizar la planta hotelera para sostener su competitividad frente a mercados emergentes y a un cliente más exigente. Félix Romero subrayó que los operadores ajustan sus decisiones a las expectativas de evolución del destino y como respuesta a una presión constante por reposicionar activos en un mercado donde la diferenciación —más que la capacidad— define la rentabilidad. Este tipo de inversiones no solo revela la existencia de economías altamente dependientes del turismo, también pone el énfasis en los efectos inmediatos sobre la actividad económica a través de la misma ejecución de obras, la contratación de suministros y los servicios auxiliares que generan numerosos puestos de trabajo aunque en gran medida transitorios. En Marbella la renovación hotelera, más que una cuestión de estética o de categoría, es un modelo económico volcado claramente hacia un visitante de mayor poder adquisitivo y, a alargar la temporada, pero sin garantizar la estabilidad laboral ni mejores condiciones económicas. Aun así, el mensaje enviado a la ciudad es claro: el destino sigue siendo atractivo para el capital privado.
Por Diego López 20 de abril de 2026
Marbella. - La rehabilitación de la Casa Consistorial avanza entre promesas de cumplimiento y demandas ciudadanas largamente postergadas. Con un 30% de ejecución ya alcanzado, el Ayuntamiento sostiene que el calendario no sufrirá desviaciones. Según el concejal de Obras, Diego López, los trabajos concluirán en agosto, respetando el plazo comprometido y permitiendo que la actividad municipal regrese plenamente a su sede histórica en septiembre. El mensaje institucional insiste en la normalidad —traslado de unos 200 empleados durante el verano y mantenimiento de la atención al público—, pero el foco político se desplaza hacia un terreno más sensible: la accesibilidad. López subraya que la intervención responde a una demanda creciente de “accesibilidad”, un concepto que, en la práctica, trasciende la mera eliminación de barreras físicas para convertirse en un indicador de calidad democrática en la administración local. El proyecto contempla la instalación de un nuevo ascensor que conecte las entreplantas, una mejora significativa en un edificio que durante años ha presentado limitaciones para personas con movilidad reducida. Junto a la accesibilidad, la obra incorpora los elementos habituales del nuevo lenguaje institucional: eficiencia energética, sostenibilidad y reorganización interna. Será, precisamente en los aspectos sobre cómo se accede, cómo se circula y cómo se atiende, donde se medirá su impacto real. Cumplir los plazos, como defiende el edil, será un logro administrativo; responder a las expectativas de accesibilidad, en cambio, será la verdadera prueba política.
Por Ayuntamiento de Marbella 20 de abril de 2026
Marbella. - El Ayuntamiento de Marbella ha constituido las 139 mesas electorales que operarán en el municipio durante los próximos comicios al Parlamento de Andalucía, previstos para el 17 de mayo. Un total de 1.251 ciudadanos han sido seleccionados mediante sorteo informático aleatorio a partir del censo de 92.545 electores. Cada mesa estará compuesta por nueve miembros: un presidente, dos vocales y dos suplentes por cada cargo, todos ellos designados entre ciudadanos de 18 a 70 años con la formación mínima exigida por la ley. Detrás de la neutralidad técnica del sorteo informático, mediado por algoritmos municipales, está una de las decisiones más sensibles del sistema electoral: quién garantiza la pureza del voto de miles de ciudadanos. Así, el sistema de algoritmos municipales, sustituye a cualquier criterio político, reforzando la idea de imparcialidad institucional.
Por Jose Ibañez 20 de abril de 2026
Marbella. - La portavoz socialista en el Ayuntamiento de Marbella, Isabel Pérez, ha situado al Ayuntamiento ante una disyuntiva que va más allá de la burocracia: cumplir con la legalidad o seguir operando en una zona gris que, aunque habitual en muchas administraciones, resulta cada vez más difícil de justificar. La exigencia de implantar un canal oficial de denuncias no es una propuesta política al uso, sino la traducción local de una obligación jurídica clara. Tanto la Ley 2/2023 de protección de informantes como la Directiva Europea 2019/1937 establecen que las administraciones deben garantizar mecanismos seguros para que empleados y ciudadanos puedan informar sobre irregularidades. Isabel Pérez ha subrayado que este sistema constituye una “herramienta estratégica para la prevención y detección temprana de malas prácticas en la gestión pública”. No se trata, por tanto, de si conviene o no, sino de por qué aún no se ha hecho. El argumento de Pérez se construye sobre una premisa difícil de rebatir: sin este canal, la detección temprana de malas prácticas depende más del azar que del sistema. Para la portavoz la ausencia de este instrumento “no solo debilita la integridad institucional, sino que supone un riesgo financiero crítico para las arcas municipales”, ya que la ley contempla sanciones que pueden alcanzar el millón de euros por obstaculizar los cauces de denuncia. En ese vacío el silencio se vuelve racional y la denuncia, arriesgada. La consecuencia no es sólo ética, sino operativa. La ausencia de un mecanismo estructurado debilita la capacidad de la institución para corregirse a sí misma. La propuesta expone que crear un canal de denuncias es relativamente sencillo desde el punto de vista técnico, pero no así el garantizar que el departamento sea liderado con independencia real. Un responsable independiente minimiza el riesgo de la opacidad y evita que aparezca la falta de credibilidad. Por este motivo, la portavoz socialista ha anunciado que presentará una moción al pleno para exigir la creación de una plataforma electrónica que sea accesible, intuitiva y, sobre todo, que garantice de forma estricta el anonimato y la confidencialidad de los informantes, ya sean estos empleados municipales o ciudadanos particulares. Otro elemento clave del discurso es la advertencia económica. Las sanciones previstas —que pueden alcanzar cifras elevadas— introducen un incentivo adicional que va más allá de la ética pública. Sin embargo, reducir el debate a una cuestión de multas sería simplificarlo. El verdadero coste, implícito en la intervención, es reputacional. En una ciudad con antecedentes conocidos de corrupción urbanística, la percepción de opacidad puede ser tan dañina como la infracción misma. La diferenciación que hace Pérez entre este canal y los buzones de quejas no es menor. Mientras estos últimos canalizan insatisfacción ciudadana, el sistema propuesto tiene implicaciones legales directas. La propuesta supone institucionalizar el control y la supervisión como herramientas necesarias en términos de gobernanza moderna. La moción no solo mide el compromiso del equipo de gobierno con la transparencia, también su disposición a someterse a un escrutinio más incómodo.
Por Toni Valero, Victoria Morales y Ernesto Alba 18 de abril de 2026
Cerca de las elecciones andaluzas Marbella vuelve a ser escenario de una vieja disputa que nunca termina de resolverse: si la corrupción pertenece al pasado o si, como sostienen algunas fuerzas políticas, sigue siendo una arquitectura viva que condiciona el presente. La coalición Por Andalucía ha optado por la segunda tesis, desplegando un discurso que combina denuncia frontal y memoria histórica. En el centro de esta ofensiva se sitúa Toni Valero, coordinador general de IU Andalucía y diputado en el Congreso, quien no solo cuestiona la gestión actual, sino la legitimidad moral de quienes la encarnan. Su intervención apunta directamente a Juan Manuel Moreno Bonilla, a quien acusa de haber convertido la promesa de “regeneración” en un ejercicio retórico. La alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, aparece como uno de los principales blancos, vinculada en el discurso de la coalición a un entorno familiar salpicado por investigaciones relacionadas con narcotráfico y blanqueo de capitales. A su lado, el alcalde de Estepona, José María García Urbano, es presentado como otro ejemplo de lo que Por Andalucía define como “normalización de la sospecha”, al estar procesado en un caso de corrupción. La acusación aquí no es sólo jurídica, sino institucional, preguntándose si la autoridad política bajo la sombra de procedimientos judiciales abiertos puede o debe mantener sus responsabilidades. El también candidato por IU Andalucía, Ernesto Alba, introdujo una dimensión social al argumentar que la corrupción no es un fenómeno abstracto, sino una fuerza que se traduce en desigualdad tangible, asegurando que Marbella sigue figurando entre las ciudades con mayores brechas económicas, un dato que utiliza para conectar las prácticas irregulares con sus consecuencias cotidianas: servicios deficientes, acceso desigual a la vivienda y precariedad. Según Alba, localidades como Marbella, San Pedro o Mijas cargan con una reputación externa asociada a redes mafiosas, una narrativa que penaliza a una población mayoritariamente ajena a esos circuitos. La corrupción, así, no solo redistribuye recursos de forma injusta, sino también reputación. Por último, la también candidata de Por Andalucía y coordinadora comarcal de IU en la Costa del Sol, Victoria Morales, ancló su análisis en la historia reciente, evocando el legado de Jesús Gil, utilizando esta referencia como advertencia de continuidad. Aunque aquel ciclo terminó con intervención judicial y disolución municipal, Morales sugiere que sus lógicas —clientelismo, opacidad, uso del poder para beneficio privado— han mutado más que desaparecido. Especialmente significativa fue la mención a la trama sueca de blanqueo de capitales, que habría llegado a afirmar su control sobre instituciones locales y autonómicas. El núcleo programático de la coalición —endurecer la contratación pública y extender las prohibiciones a entramados empresariales completos— apunta precisamente a ese nivel estructural. No se trata sólo de sancionar conductas individuales, sino de desarticular ecosistemas donde empresas, intermediarios y administraciones pueden operar en zonas grises. La contundencia del discurso —con referencias a “mafias”, “narcotráfico” y “corrupción estructural”— refuerza su capacidad movilizadora dentro de un contexto donde varios de los casos citados están sujetos a procesos judiciales o debate público no cerrado. Por Andalucía apuesta por reabrir esa memoria como palanca de cambio; sus adversarios, previsiblemente, por encuadrarla como una instrumentalización interesada.
Por Humberto Vacaflor Ganam 18 de abril de 2026
Primero fue el Banco Mundial, seguido por el Banco Central de Bolivia y finalmente, el Fondo Monetario, que pusieron las cifras del desastre económico de este momento, cifras de cómo la economía decrece entre 3,3% y 4,6%. Aquí lo que falta es que alguien identifique a los culpables, haga una descripción del latrocinio cometido en las dos décadas infames del masismo y describa el tenebroso propósito de este parricidio. Los dos organismos internacionales no quisieron ponerle un nombre al diagnóstico, pero el Banco Central se atrevió a llamarlo “recesión técnica”, algo parecido a una quiebra. El Banco Mundial prefirió usar su paño de lágrimas y tratar de consolar a los bolivianos diciendo que, quizá como “efecto rebote”, en 2027 pueda darse un crecimiento de 4%, algo que nadie cree posible. El problema para esta fórmula del consuelo es que no hay ninguna posibilidad de que las cosas mejoren porque siguen vigentes las políticas masistas creadas para ahuyentar las inversiones del sector legal y alentar las del sector ilegal. La nueva ley de inversiones está verde y la ley de hidrocarburos ha sido elaborada con mucha parsimonia, mientras la de minería ni siquiera es mencionada por el gobierno. Lo que dicen los ministros del sector económico confirma la sospecha de que las condiciones para una mejoría están muy lejos. El gobierno dice que este año las inversiones de empresas mineras extranjeras serán de 1.000 millones de dólares, cifra que es para ponerse a llorar si se toma en cuenta que las inversiones mineras que recibirá Perú llegarán a 64.000 millones de dólares. La clave está en que en Perú existen seguridades jurídicas para las inversiones mientras que en Bolivia subsisten las leyes “tranca”, como las define el gobierno, que el masismo impuso para desalentar las actividades económicas legales. Junto a esas leyes, sigue siendo un obstáculo aquella por la cual no se pueden hacer explotaciones mineras en la franja de 50 kilómetros desde las fronteras. Mientras tanto, en los países vecinos las explotaciones están a un metro de la frontera. En la otra realidad, la producción de drogas sigue pujante, como lo demuestran las plantaciones de marihuana que se dan en lo que fue el territorio del estaño, en el altiplano, según las capturas de la yerba en Llallagua. De esa manera, el país tiene ahora la posibilidad de exportar no solamente cocaína, sino también marihuana cultivada en carpas solares provistas por el gobierno del MAS, y reexportar marihuana líquida que llega de California. Estas vigorosas actividades económicas no figuran en el PIB ni ayudan a salir de la recesión. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Teresa Gil 18 de abril de 2026
La discusión ha tomado aire en Barcelona, donde se han reunido mandatarios y personajes de varios países que tienen vinculaciones semejantes. Uno de los temas fundamentales es desde luego el papel que juega la izquierda en este momento, ante la avalancha derechista que se expresa en algunos países del mundo. Y dentro de ese entorno desde luego, salen todos los temas del programa y uno de ellos es la desinformación que nosotros padecemos constantemente y desde luego la desigualdad en muchos aspectos. Pero al señalar esta última se debe mencionar lo económico porque debe estar inserta ya que todos los países, por más boyantes, tienen pobreza. Vale mencionar este caso porque el tema acaba de expresarse en México en la gran diferencia que se nota de la producción, al bolsillo del ciudadano. El impacto es mayor desde luego en los más pobres y es ahí donde la desigualdad se expresa. EL JITOMATE PUNTO DE PARTIDA EN EL CASO DE LA DESIGUALDAD Un fruto como el jitomate, que algunos consideran verdura, sirve como punto de análisis para dar a conocer las diferencias que también se expresan en muchos productos. El jitomate había sido motivo de discusión hace meses cuando se dio el problema en torno a las exportaciones a Estados Unidos. Pero en este caso en opinión del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas en datos ya expuestos, hace notar la diferencia de precios en este vegetal en su arribo final a la compra. Es un dato muy notable desde que el pago es entregado al productor, al que paga el cliente sobre todo en tiendas de autoservicio, que puede representar 3.26 veces mayor que lo que le pagaron al que sembró. Argumenta los gastos que se hacen en esas tiendas que en los últimos tiempos llevó al jitomate a 55 pesos el kilo y en algunos sitios hasta 70 pesos. El propio grupo consultor llama a buscar que esa desigualdad baje o se termine a través de otro tipo de compra, ya sea en directo o en zonas de venta accesible. Y en otros datos, que la pobreza se enfrente. LA DESIGUALDAD TIENE MUCHOS EFECTOS CUANDO AGREDE A LOS POBRES Esta relación de la desigualdad, que se agrava en los pobres, con la importante reunión que se realiza en Barcelona, recuerda aquella anécdota que contaba Tomás Mojarro, el comentarista zacatecano llamado El valedor, ya fallecido. Se refería al aumento de un dulce popular, un merengue, que vendía una señora sentada en una banqueta, que de pronto había subido a precios altos el mencionado merengue. Un señor enojado la cuestionó y aquella mujer sencilla expuesta con el gran humorismo que tenía Mojarro, le respondió con todo, el costo de las guerras, la explotación de los países poderosos, el robo de los políticos, el abuso de los comerciantes y la poca defensa que tienen los pobres. Es la desigualdad, entonces, la que debe enfrentarse. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de Latinpress.es Colaboración especial para LatinPress®. laislaquebrillaba@yahoo.com.mx.
Por Jose Ibañez 18 de abril de 2026
Marbella ofrece, en un mismo plano, una imagen casi perfecta de las tensiones que la atraviesan: ambición global, crecimiento acelerado y una base estructural que no siempre acompaña ese impulso. La reciente integración del Hospital Universitario Costa del Sol en la red europea COST DISSECT es una buena noticia sin matices. Sitúa a la institución en el circuito donde se decide el futuro de la formación quirúrgica oncológica en Europa y refuerza la idea de que la calidad médica no depende solo de la tecnología, sino del capital humano. Al encuentro en Sofía, Bulgaria acudió la cirujana endocrina Cristina Martínez Santos . La paradoja es evidente. Se participa en el debate europeo sobre excelencia mientras se mantiene, en lo cotidiano, un sistema tensionado por la falta de profesionales. No es una contradicción puntual, sino un síntoma de cómo Andalucía gestiona la sanidad: prestigio en la cúspide, fragilidad en la base. Esa misma lógica de doble plano se reproduce en la política migratoria. Mientras Alberto Núñez Feijóo mantiene un discurso nacional restrictivo, incomprensible y poco rentable políticamente sobre la regularización de inmigrantes, Marbella habilita oficinas para facilitar documentación a extranjeros en el Palacio de Congresos Adolfo Suárez y en distintos distritos. No se trata solo de una aparente incoherencia ideológica. Es, más bien, la evidencia de que las ciudades turísticas operan bajo una lógica pragmática: necesitan población activa, consumo y circulación internacional. Ángeles Muñoz no corrige el discurso nacional; lo esquiva. Y en ese desajuste se instala una forma de gobernanza ambigua, donde conviven la retórica del desgaste y la práctica aperturista. El urbanismo refuerza esa lectura. Los nuevos proyectos —un hotel en Pinomar y un centro comercial en el entorno de Puerto Banús, impulsados por el área de Urbanismo que dirige José Eduardo Díaz , son la continuación de un modelo. Marbella no crece de manera orgánica, empujada por sus propias necesidades; crece en torno a una lógica muy definida: turismo, servicios, atracción de inversión inmobiliaria. Es un crecimiento que genera actividad económica, sí, pero también estrecha el margen para diversificar el tejido productivo. Cada nuevo proyecto consolida el mismo patrón. Ese patrón encuentra su límite más visible en la política social. La futura residencia pública para mayores, anunciada al 85% de ejecución por la alcaldesa Ángeles Muñoz , nace bajo la presión de una demanda estructural que ya la desborda. Los datos demográficos nos dicen que cuando llegue habrá colas de clientes. Para no llenar este espacio con muchos datos, os avanzo que solo en Marbella hay 3.536 personas mayores de 80 años y 560 mayores de 90 años. Todo ese universo para 44 habitaciones. La infraestructura, antes de inaugurarse, ya parece insuficiente . No es un problema de ejecución, sino de planificación. La política pública llega, pero llega tarde y en una escala menor a la necesaria. Esto sin contar a los mayores que viven en zonas de influencia como Ojén e Istán. El mercado laboral cierra el círculo. Marbella no es una excepción dentro de Andalucía; es su versión más intensificada. La contratación de personas con discapacidad revela un modelo donde la inclusión existe, pero es precaria: alta temporalidad, concentración en el sector servicios y escasa presencia en actividades de mayor valor añadido. El dato clave no es cuántos contratos se firman, sino qué tipo de contratos son. Y ahí la conclusión es clara: el empleo funciona más como mecanismo de rotación que de integración. Marbella ha perfeccionado una fórmula basada en el turismo, la inversión y los servicios. Una salida que dificulta retener talento sanitario y de alto valor. El empleo es mayoritariamente volátil. No hay aquí un fallo puntual, sino una estructura. En Andalucía el sector servicios concentra cerca del 73% de toda la contratación y Marbella confirma el modelo, con 36 contratos, 387 demandantes y 216 personas en paro, la ciudad presentó un ratio de 1 contrato por cada 11 demandantes, ofertando trabajos dentro de su modelo económico: Turismo, hostelería y servicios. Tareas básicas con alta temporalidad, en otras palabras, Marbella no corrige el problema andaluz, lo intensifica.
Por Ángeles Muñoz 17 de abril de 2026
Marbella. - El Ayuntamiento ha comenzado la construcción de unas instalaciones para la delegación de Limpieza en el distrito de Las Chapas. El proyecto, con un presupuesto de apenas 50.000 euros y 275 metros cuadrados, aspira a resolver un problema más estructural: la dispersión y precariedad de los medios con los que opera uno de los servicios más visibles —y a menudo más cuestionados— de la administración local. Durante una visita al solar, la alcaldesa, Ángeles Muñoz, presentó la actuación como una mejora organizativa que permitirá centralizar recursos humanos y materiales. Acompañada por el director del distrito, Carlos Alcalá, defendió que estas dependencias dotarán de “un espacio adecuado” a una plantilla que supera la veintena de operarios en la zona. La escala del proyecto —casetas prefabricadas con oficinas y baños, y un lavadero para camiones— sugiere una intervención más táctica que transformadora. El Ayuntamiento encuadra la obra dentro de su Plan de Mantenimiento de Infraestructuras, una categoría amplia que a menudo agrupa actuaciones de carácter reactivo. Los trabajos, que incluyen conexiones básicas de agua, saneamiento y electricidad, tienen un plazo de ejecución de dos meses. En Las Chapas, como en otras periferias urbanas, la limpieza no es solo una cuestión de operativa, sino de prioridades políticas. Y aunque estas nuevas instalaciones pueden aliviar parte de la carga diaria de los operarios, queda por ver si también logran responder a una demanda más amplia: la de una ciudad que aspira a proyectar excelencia mientras lucha por mantener lo esencial.