La realidad de los contratos a extranjeros en Marbella
Jose Ibañez • 14 de junio de 2025
En mayo los contratos realizados a extranjeros en Marbella representaron el 36.06% del total.
Marbella. -
En la ciudad el mercado laboral revela una dependencia estructural de la mano de obra extranjera.
En mayo, el 36,06% de los contratos registrados en el municipio fueron para personas extranjeras, un total de 2.057 contratos.
El grueso de los contratos se dirige a sectores como la restauración, los servicios personales y las ventas, que por sí solos absorbieron cerca de la mitad (1.011) de todas las contrataciones extranjeras.
Le siguen las ocupaciones elementales (550), muy por encima de los contratos en sectores técnicos, científicos o de dirección, donde las cifras se reducen drásticamente: solo 65 personas fueron contratadas como profesionales científicos o intelectuales y apenas 19 como directivos o gerentes.
Esta tendencia no es nueva, pero persiste con fuerza, mientras Marbella vende una imagen de lujo, el sostén laboral que permite esa experiencia turística recae sobre empleos intensivos en mano de obra, bajos salarios y escasa movilidad ascendente.
Contratación estable y desigual
La buena noticia para los trabajadores extranjeros llega en forma de estabilidad contractual. Un sorprendente 81,3% de los contratos firmados fueron indefinidos (1.672), un reflejo de la aplicación efectiva de la reforma laboral de 2022 y del esfuerzo por reducir la temporalidad en sectores con alta rotación.
Sin embargo, la naturaleza de estos contratos no necesariamente implica mejores condiciones laborales si los puestos siguen siendo precarios.
El repunte mensual del 17,34% en la contratación y el crecimiento interanual del 11,43% marcan un cambio significativo respecto a años anteriores, lo que sugiere una reactivación del empleo extranjero tras el frenazo que supuso la pandemia y el ajuste inflacionario de 2023–24.
La edad media del extranjero contratado puede considerarse joven, pero no tanto. El grupo de edad más contratado es el de 25 a 44 años, con 1.170 contratos, mientras que los mayores de 45 siguen representando una parte relevante (517), y los menores de 25 años alcanzan los 370.
Esta distribución apunta a una fuerza laboral madura, con experiencia, pero también vulnerable a las exigencias físicas de sectores como la hostelería o la construcción.
¿Qué formación tienen los contratados?
Aunque 125 personas extranjeras contratadas en mayo tienen estudios superiores, más de 1.800 tienen formación secundaria o primaria. La sobrecualificación para tareas básicas es un fenómeno cada vez más visible: titulados universitarios sirviendo mesas o desempeñando trabajos manuales, sin oportunidades reales de ejercer en su campo.
Este desajuste pone de relieve otro problema estructural: la dificultad de homologar títulos extranjeros, la escasa red de orientación laboral y las barreras culturales o lingüísticas que impiden la integración plena en sectores profesionales más cualificados.
Comunidad vs. extracomunidad
Los trabajadores extracomunitarios (1.532) superan ampliamente a los comunitarios (525), lo que apunta a una creciente diversidad en el origen de la mano de obra y, potencialmente, a mayores obstáculos administrativos para quienes proceden de fuera de la Unión Europea.
1 de cada 2 demandantes extranjeros está en paro
Pese a la mejora en las cifras de contratación, el desempleo entre los extranjeros sigue siendo alto: 2.215 personas constan como demandantes de empleo y 1.438 están en paro. Es decir, casi el 65% de quienes buscan trabajo no lo consiguen aún, lo que refleja una tensión evidente entre oferta y demanda de empleo para esta población.









