OSP avisa su NO a los presupuestos
Manolo Osorio y Daniel Máhiquez • 18 de diciembre de 2025
Opción Sampedreña anuncia su voto en contra a los presupuestos de Marbella si no se aceptan sus alegaciones.
San Pedro Alcántara. Marbella. -
Las críticas de OSP, a las cuentas del Partido Popular para 2026, se suma a las del partido socialista de Marbella, dejando en el ambiente una clara disputa por la falta de descentralización, realismo fiscal y el alcance del poder municipal. Para OSP es fundamental quién decide, desde dónde y para quién se gobierna la ciudad.
Las críticas formuladas por Opción Sampedreña coinciden en un diagnóstico común: las cuentas nacen condicionadas, con previsiones de ingresos discutidas por los propios informes técnicos y con una parte sustancial de los recursos indisponible desde el inicio del ejercicio, convirtiéndolos en unos presupuestos poco ejecutables y a expensas de ajustes posteriores.
Sin embargo, el eje que vertebra buena parte del rechazo no es únicamente financiero. Es territorial.
Para OSP la ausencia de presupuestos específicos para los distritos —una figura clave en un municipio que se rige por la Ley de Grandes Ciudades— se ha convertido en el símbolo de un modelo de gestión percibido como excesivamente centralizado.
Para el partido, esta carencia no es una omisión técnica, sino una decisión política que limita la capacidad de los barrios para definir sus propias prioridades.
San Pedro Alcántara y Nueva Andalucía concentran buena parte de estas críticas. En ambos distritos, proyectos aprobados por el Pleno siguen sin ejecutarse, mientras las decisiones presupuestarias continúan concentrándose en el núcleo central del Ayuntamiento.
Entre las actuaciones no ejecutadas Manolo Osorio citó la accesibilidad en el puente del río Guadaiza hacia el recinto ferial o la renovación de la plaza Mariano Díaz Alonso, medidas para paliar la falta de aparcamiento o la creación de nuevos parques caninos.
El cuestionamiento se extiende también al reparto del gasto. Mientras el presupuesto global crece, partidas vinculadas a colectivos sociales permanecen congeladas desde hace años, en contraste con el aumento de la publicidad institucional. Daniel Máhiquez, secretario general de OSP, denunció que, pese a que el gasto global aumenta un 10%, las ayudas a colectivos sociales permanecen congeladas desde 2021, mientras que otras, como la publicidad institucional, se incrementan de forma muy superior en un contexto preelectoral.
Para OSP, esta asimetría revela una jerarquía de prioridades que privilegia la visibilidad política frente a la intervención social directa, especialmente en un contexto preelectoral.
Las alegaciones
Las propuestas presentadas como el reforzar las subvenciones sociales, dotar de recursos propios a los distritos o poner en valor infraestructuras y patrimonio local, buscan equilibrar el mapa de poder dentro del municipio.
El NO avisado
El anuncio de un voto en contra si estas alegaciones no son incorporadas introduce un elemento de tensión política clara.
No se trata de una oposición testimonial, sino de una advertencia explícita: sin cambios sustanciales, las cuentas no contarán con el respaldo de quienes cuestionan su legitimidad territorial y social.
En la práctica, el presupuesto queda así sometido a una disyuntiva clásica de la política local: aprobarse como expresión de estabilidad institucional o abrirse a modificaciones que reconozcan la diversidad interna de la ciudad.
En ciudades complejas y fragmentadas como Marbella, los presupuestos funcionan tanto como instrumentos financieros como mapas de poder.
Si el gobierno municipal incorpora o no las alegaciones dejará un mensaje político valorativo del ayuntamiento especialmente sobre los distritos: considerándolos como espacios administrativos o actores con capacidad real de decisión.
Daniel Máhiquez, advirtió que el presupuesto nace supeditado a la aprobación del plan de ajuste por parte del Ministerio de Hacienda y con más de 67 millones de euros en recursos indisponibles desde el inicio del ejercicio.
A esta circunstancia se suma una previsión de ingresos que, según los propios informes municipales, podría reducirse en hasta 37 millones de euros, lo que implica que las cuentas arrancan con una merma superior a los 100 millones, comprometiendo su ejecución real.
Desde OSP se ha advertido del crecimiento de la deuda municipal, que podría superar los 270 millones de euros a finales de 2026, una situación que, a juicio de la formación, acabará repercutiendo en la ciudadanía a través de mayores cargas fiscales.









