Seguridad Vial
Ana Leschiera y Enrique Ruiz • 12 de febrero de 2026
En San Pedro Alcántara, la Tenencia de Alcaldía confunde la prudencia con la inacción en la seguridad vial y servicios públicos.
San Pedro Alcántara. Marbella. -
El PSOE San Pedro Alcántara ha denunciado los retrasos, la falta de compromisos claros y la ausencia de voluntad política de la Tenencia de Alcaldía tras la celebración de la última Junta de Distrito, en la que quedaron sin resolver cuestiones clave relacionadas con la seguridad vial y los servicios públicos básicos.
Para el PSOE la gestión de las autoridades locales confunde la prudencia técnica con la inacción.
Lo de siempre: problemas acotados, advertencias explícitas y una administración respondiendo con el lenguaje cómodo de los informes en curso y las decisiones aplazadas.
El caso del paso de peatones en la intersección de la Avenida Oriental con la calle Ángel Carmona resume bien esa dinámica.
Situado en un cambio de rasante que reduce drásticamente la visibilidad, el cruce ha sido señalado como un punto de riesgo evidente.
La propuesta socialista, defendida por Ana Leschiera, era concreta y limitada: reubicar el paso para evitar accidentes previsibles.
La respuesta institucional, sin embargo, se refugió en un estudio más amplio vinculado a futuras actuaciones urbanísticas. El problema quedó reconocido, pero también pospuesto.
En la política local, reconocer un riesgo sin actuar sobre él equivale a normalizarlo, ha dicho Leschiera. “Ese paso de peatones es peligroso hoy”, subrayan los socialistas, recordando que la seguridad vial no admite calendarios abiertos ni promesas subordinadas a proyectos que aún no existen sobre el papel.
Más elocuente aún fue el debate sobre los baños públicos de la Plaza de la Iglesia, cerrados desde hace años en uno de los espacios más concurridos y simbólicos del municipio.
La propuesta del secretario general del PSOE sampedreño, Enrique Ruiz, no apelaba a grandes planes ni a inversiones extraordinarias, sino a una reapertura acompañada de medidas básicas de seguridad, accesibilidad y mantenimiento.
La respuesta del gobierno local fue tan vaga como reveladora: se abrirán “cuando las condiciones de seguridad lo permitan”.
Esa fórmula, sin fechas ni compromisos presupuestarios, se ha convertido en una coartada habitual para no decidir. Hablar de seguridad sin detallar cómo se va a garantizar —ni cuándo— transforma el argumento en una excusa.
En la práctica, denuncian los socialistas, supone asumir que los baños seguirán cerrados indefinidamente.
El balance de la Junta de Distrito deja una impresión incómoda: una administración más preocupada por evitar riesgos políticos que por resolver problemas cotidianos.
En una ciudad en crecimiento, donde la presión sobre los servicios públicos aumenta, la dilación no es neutral; tiene consecuencias visibles en la vida diaria de vecinos y visitantes.
San Pedro Alcántara no parece enfrentarse a un déficit de diagnósticos, sino a una escasez de decisiones. Y mientras los informes avanzan y los plazos se estiran, la seguridad vial y los servicios básicos continúan esperando.
Como suele ocurrir, no es la falta de ideas lo que marca la diferencia, sino la ausencia de voluntad para convertirlas en hechos.









