PP y PSOE se enfrentan por la deuda de la Junta
Félix Romero • 15 de julio de 2025
Que los socialistas pidan la condonación de la deuda de La Junta de Andalucía a Marbella, es insólito, una desfachatez y cómico.
MARBELLA. -
Después de que la diputada del PSOE Marbella, Isabel Pérez, adelantara la moción que presentará en el próximo pleno ordinario del ayuntamiento, el portavoz del Gobierno de Marbella, Félix Romero, ha tachado esa iniciativa de insólita, cómica y de toda una desfachatez.
Pérez exige que la Junta de Andalucía condone una deuda histórica que asciende a unos 40MM€, al tiempo que reclama el reembolso de fondos adelantados por el propio consistorio para obras cuya competencia recae, legalmente, en la administración autonómica.
La petición socialista, recordó Romero, se enfrenta a una iniciativa aprobada por unanimidad en el pleno municipal el pasado marzo, en la que Marbella solicitó formalmente al Gobierno central la condonación de
una deuda “muy superior” como mecanismo de justicia territorial.
“Queremos el mismo trato que ha recibido Cataluña”, afirmó el portavoz del gobierno municipal, en declaraciones a Latinpress.es.
Romero acusó al PSOE local de “hipocresía” por denunciar ahora la deuda pendiente entre la Junta y el municipio, recordando que durante los años de gobierno socialista en Andalucía “no se hizo absolutamente nada” para aliviar la carga financiera de Marbella.
Recordó el concejal que cuando la Junta era liderada por los socialistas intentaron cobrar toda la deuda municipal de una sola vez, lo que hubiese supuesto la quiebra del Ayuntamiento. Es insólito, una desfachatez y cómico”, que ahora vengan con este cuento.
El intercambio se produce en un contexto de rivalidad creciente entre los distintos niveles de gobierno sobre cómo deben financiarse las inversiones públicas, en especial en municipios con antecedentes extraordinarios como Marbella, que arrastra las secuelas fiscales y de malversación derivadas del caso Malaya y la disolución de su Ayuntamiento en 2006.
Inversión pública y fondos europeos
Uno de los principales puntos de fricción gira en torno a la ampliación del Hospital Costa del Sol, una inversión valorada en 93MM€ y, que según Romero es el proyecto de “mayor inversión sanitaria en la historia de Marbella” por parte de la Junta de Andalucía.
Latinpress.es
le recordó que esos fondos procedían del mecanismo REACT-EU, activado por la Unión Europea y negociado por el Gobierno central,
a lo que Romero respondió que, independientemente del origen de los fondos, la Junta pudo haber dirigido esos recursos a otras localidades andaluzas. “Podrían haberlo invertido en Cabra o en Bollullos del Condado, pero eligieron Marbella. Eso también es una decisión política”, afirmó.
Mire, eso tiene una explicación muy fácil, pero hay que entender el entramado administrativo, la Comunidad Autónoma tiene un sistema de financiación y cuenta con sus propios recursos.
La financiación procede de los fondos europeos, de la administración central y de los recursos de la Junta. Pero la realidad es que todo ese dinero viene de los impuestos de todos los ciudadanos, incluidos los andaluces; a partir de ahí con los recursos que uno dispone se toman decisiones políticas y, la Junta tenía una cantidad de fondos que pudo haberlos aplicado en cualquier ciudad y lo hizo en Marbella, además, esos fondos existían hace 20 años pero la Junta socialista no los invirtió aquí.
Hay que estar agradecidos y disponer de todo lo necesario. No ayuda nada que haya un pepito grillo poniendo palos en las ruedas.
Lo que tratan es meternos el dedo en el ojo cuando ellos son incapaces de hacer nada con la deuda que atenaza a Marbella. Hay que tener mucha cara.
Un dilema de gobernanza financiera
La disputa refleja un dilema mayor sobre cómo deben distribuirse las cargas fiscales y las competencias administrativas entre los municipios y las comunidades autónomas.
Mientras que el PP de Marbella sostiene que ha asumido obligaciones impropias por el bien de su ciudadanía, el PSOE insiste en que la Junta debe saldar su deuda y retornar los fondos anticipados por el consistorio.
Frente a esta postura, Romero ha cerrado filas con la Junta andaluza asegurando que el PSOE está desesperado por encontrar algo a lo que agarrarse. Les duele que tengamos uno de los mejores hospitales de Andalucía y una futura Ciudad de la Justicia”, declaró.
La moción y las inversiones
Que nos hablen de falta de inversiones a nosotros y a la Junta a tan solo 2 o 3 días después de que se anunciara la licitación del estudio de la implantación de la Ciudad de la Justicia, que se hará con fondos públicos exclusivamente y, de la ampliación del Hospital, es no entrar en el fondo.
Romero se preguntó ¿Qué es lo que hace el ayuntamiento?
respondiéndose que cuando una situación en la que una administración autonómica apuesta por la ciudad, pues nosotros remamos a favor de las obras y, si podemos ayudar en algo, ayudamos.
El caso es que al PSOE le duele que tengamos uno de los mejores hospitales de Andalucía, que vayamos a tener una Ciudad de la Justicia a nivel de capital de provincia.
Nosotros haremos todo lo que sea necesario si la Junta dispone de los recursos para dotar a un centro de salud de personal y tecnología pero no dispone de un edificio. ¡Claro que eso lo haremos!
Pese a las tensiones, el portavoz aseguró que el Ayuntamiento evalúa “cada moción con seriedad” pero advirtió que “hay que leer la letra pequeña”.

Marbella. - El verano (21 de junio - 23 de septiembre) es el termómetro del turismo. Los datos de junio, julio y agosto desde 2005 muestran una ciudad con una historia marcada por contrastes: auge internacional, resistencia del turismo nacional y un freno brusco con la pandemia. Los no residentes Pero si algo queda claro es que el motor del turismo en Marbella son los no residentes, un par de datos - entre 2005 y 2024 - señalan lo siguiente. En años como 2017 y 2018, los no residentes llegaron a cifras que rozaban lo masivo: 78.000 en junio de 2017 y más de 89.000 en junio de 2018. Agosto de 2018 fue otro pico, con casi 70.000 visitantes internacionales. Ningún otro agosto ha vuelto a alcanzar esas cotas. Los residentes El turismo interno —los nacionales— ha mostrado menos volatilidad. Su mejor momento fue 2006 cuando se superaron los 40.000, 45.000 y 58.000 visitantes en junio, julio y agosto respectivamente. La tendencia Los datos de los últimos veinte años muestran un patrón claro: mientras el turismo nacional se mantiene relativamente estable, con un promedio de visitas de 87 mil entre los meses de junio, julio y agosto, es el turismo no residente (extranjeros) el que dicta los grandes altibajos de la ciudad con un promedio de 155.000 turistas en los mismos meses. En 2024, por ejemplo, Marbella recibió 68.561 residentes, apenas un leve retroceso frente a 2023 (70.990), prácticamente en línea con los valores históricos. Los datos de los no residentes ese mismo año fueron 172.584 visitantes. Los mejores veranos En 2006, Marbella vivió su mejor verano de la historia, con 314.200 visitantes en total, de los cuales más de 170.000 eran extranjeros. Esa marca no se ha vuelto a superar. Los otros mejores veranos fueron los de 2018 con un total de 302 mil turistas; 2008 con 283 mil; 2007 con 273 mil y 2019 con 270 mil visitantes. Un futuro incierto Marbella mantiene un colchón de turistas nacionales fieles, pero su dependencia del visitante extranjero es absoluta para alcanzar los grandes récords. Los años dorados (2006, 2007, 2008, 2018, 2019) fueron impulsados por los no residentes. Pero la pérdida de 18 mil turistas no residentes entre 2023 y 2024, muestra la fragilidad de esa base; basta una desaceleración económica, un conflicto internacional o un cambio en las preferencias de viaje para que el motor extranjero pierda fuerza. Cuál es la población en verano Desde siempre se ha especulado que la población de hecho durante los veranos en Marbella supera las 400 mil personas. Un rápido repaso a su población de derecho nos confirma esta regla, por ejemplo entre junio, julio y agosto de 2006 caminaron sus calles un total 440 mil personas (314.200 + 125.519), en 2008 fueron 414 mil (283.179 + 130.549), en 2017 lo hicieron 410 mil (268.927 + 141.172); en 2018 fueron 443 mil (301.905 + 141.463), en 2019 fueron 414 mil (270.704 + 143.386), en 2023 fueron 415 mil (258.949 + 156.153) y en 2024 lo hicieron 400.000 personas, 241.145 turistas con una población de derecho de 159.054 personas.

Marbella. — No es la Champions League ni un clásico de domingo, pero en Marbella, durante dos días de septiembre, 5 y 6, el balón rodará con un significado distinto. El Campeonato de Fútbol 7 de Ayuntamientos y Cuerpos de Seguridad del Estado regresa al estadio municipal Antonio Naranjo, convertido en un espacio donde participarán una decena de equipos, entre los que se incluyen la Policía Nacional de Málaga, la Policía Local de Málaga, Bomberos y Consorcio de Málaga, el Tercio Alejandro Farnesio IV, Bomberos de Melilla, Policía Local de Algeciras, Policía Local de San Roque, selección del Ayuntamiento de Estepona y selección del Ayuntamiento de Marbella. El torneo, que celebra este año su vigésimo quinto aniversario, ha crecido hasta consolidarse como una cita fija en el calendario local. Para muchos, no se trata solo de competir, sino de visibilizar la labor de quienes en su día a día representan el engranaje de la seguridad y el orden público. “Es un campeonato muy especial porque participan profesionales que desarrollan una labor esencial en la sociedad y a los que siempre hay que poner en valor”, dijo Javier García, teniente de alcalde de San Pedro Alcántara, en la presentación del evento. Los partidos abrirán el viernes 5 con una jornada maratoniana de mañana y tarde, para concluir el sábado 6 con semifinales y una final que suele despertar rivalidades sanas entre cuerpos que, fuera del césped, trabajan codo con codo. El presidente de la asociación deportiva Madina Cirniana, Blas Carretero, recuerda el germen del torneo en los años noventa: “Nació como una propuesta sencilla y ha ido creciendo gracias al compromiso de todos los que forman parte de ella”. Ese compromiso no se limita al balón: para muchos participantes, el campeonato es una manera de reforzar vínculos entre instituciones que rara vez se encuentran en un terreno de juego. El capitán José Carlos Hinojosa, del Tercio Alejandro Farnesio IV, recordó con cierta nostalgia: “Desde que se puso en marcha esta competición han contado con nosotros, y nos hace mucha ilusión seguir disfrutándola”. En tiempos donde la relación entre sociedad civil y cuerpos de seguridad suele estar marcada por la política, este campeonato ofrece una pausa distinta: dos jornadas en las que la rivalidad se mide en goles y no en protocolos.

Mijas, Andalucía. España. — El caso, denunciado por el Partido Animalista PACMA, expone una contradicción que España aún no resuelve: mientras la sociedad avanza hacia una mayor protección de los animales de compañía, los perros de caza quedan atrapados en un vacío normativo y cultural. La escena que describen los activistas es desoladora: hay seis podencos encerrados en un almacén de 40 metros cuadrados, atados dentro de una perrera de 15 metros cuadrados, rodeados de excrementos y con agua en mal estado. Sin embargo, para la Guardia Civil, no hay pruebas de maltrato. Una inspección que divide PACMA denuncia que los controles son ineficaces porque se avisa al propietario antes de la inspección, lo que le permite limpiar el lugar y maquillar las condiciones. La Guardia Civil, en cambio, defiende que en sus visitas no halló pruebas de infracciones que encajen en la actual legislación. Este contraste revela la raíz del problema: la definición legal de maltrato animal en España excluye, en muchos casos, a los perros utilizados en la caza, que no gozan de las mismas protecciones que los animales de compañía. Una cuestión de cultura y poder Las rehalas —grupos de perros utilizados en monterías y batidas— son parte de una tradición cinegética con fuerte arraigo en zonas rurales. Para los cazadores, representan una práctica cultural y económica. Para los animalistas, son un símbolo de explotación normalizada. El choque entre ambas visiones genera un terreno en el que los propios cuerpos de seguridad se mueven con cautela. “Se confunde tolerancia cultural con impunidad”, apunta Isabel Ardao, coordinadora de PACMA en Mijas. El caso de Mijas no es aislado. Cada temporada, organizaciones denuncian cientos de casos de perros de caza abandonados, atados en naves, o viviendo en condiciones insalubres. La Ley de Bienestar Animal, aprobada en 2023, generó controversia precisamente por excluir a estos animales de sus principales protecciones. Los críticos lo ven como un retroceso legislativo fruto de la presión del lobby cinegético. Sus defensores, en cambio, argumentan que imponer los mismos estándares a animales de trabajo sería inviable y pondría en riesgo una actividad con peso económico y cultural. ¿Qué está en juego? Para PACMA se trata de un modelo de inspecciones que, en su opinión, está diseñado para fracasar: controles anunciados, escaso margen de sanción y una ley que legitima la excepción. “Solo pedimos lógica: inspecciones sin previo aviso y leyes que protejan a todos los animales, no solo a los que conviven en el salón de casa”, reclama Ardao. En el momento del hallazgo, Isabel Ardao, coordinadora municipal de PACMA en Mijas y Fuengirola, reportó un fuerte olor a excrementos y condensación, así como gran cantidad de heces por el suelo, agua en mal estado y comida putrefacta. Estos hechos fueron denunciados ante la Guardia Civil a comienzos de febrero de 2025. En 2016, estas mismas condiciones habían sido denunciadas por vecinos. En ese entonces, tampoco se halló ningún tipo de maltrato tras la inspección, en la que los agentes solo dieron recomendaciones de mejora al propietario de los animales. Inspecciones pactadas con los presuntos infractores PACMA denuncia que el problema de fondo es evidente: "¿cómo van a ver la situación real si se avisa al propietario antes de la inspección dándole margen para que limpie y arregle todo?", explica la coordinadora. "Este aviso permitió que el responsable adecentara el lugar y ocultara momentáneamente la realidad en la que malviven los perros, lo que deja en evidencia la ineficacia de los controles y la connivencia con quienes descuidan a estos animales, excluidos además de la ley nacional por ser empleados para la caza". El Partido Animalista considera intolerable que se sigan "blanqueando las prácticas de las rehalas", mientras miles de perros de caza en España sufren maltrato sistemático en el silencio de zulos, almacenes y cuevas. PACMA solicita "que se aplique la lógica" y se realicen inspecciones sin previo aviso para poder conocer la situación habitual en la que viven los animales tras interponerse una denuncia.

Marbella. - La demolición del Estadio Municipal Antonio Lorenzo Cuevas es el inicio de un ambicioso proyecto urbano que redefine cómo una ciudad mediana como Marbella se piensa a sí misma en clave global. Durante cuatro meses, el solar que albergó décadas de fútbol y memoria colectiva quedará reducido a cascotes, antes de renacer como un complejo de más de 120 millones de euros que sus promotores describen como “icónico” y “único en España”. La ciudad pone en juego la capacidad de articular un proyecto de identidad en torno al deporte, el ocio y el urbanismo. El plan, impulsado por el Ayuntamiento y la Fundación Marbella FC, aspira a ser algo más que un campo de fútbol, busca convertirse en un espacio de uso ciudadano, integrado en la vida diaria y abierto al turismo de élite que ya define parte de la marca Marbella. Lo relevante de la lógica local está en usar un gran estadio no sólo como infraestructura deportiva, sino como motor económico, catalizador de renovación urbana y símbolo de modernidad. Marbella no busca consolidar su posición como metrópolis, sino demostrar que también una ciudad de más de 150.000 habitantes puede concebir un estadio como pieza de estrategia global para ciudades mucho más grandes. Los riesgos La operación entraña riesgos. El calendario es largo —el nuevo recinto no abriría hasta 2027 o 2028— y el desafío logístico es enorme: desde la gestión de residuos de demolición hasta el tránsito de camiones junto a colegios y polideportivos. También está la cuestión de sostenibilidad financiera y social y, el ver si en el futuro el nuevo estadio seráun verdadero bien común o un emblema más de exclusividad en una ciudad acostumbrada a convivir con el lujo. En este sentido, la figura de Esteban Granero, exfutbolista y hoy representante del club, adquiere un peso simbólico. Su insistencia en que el estadio será “un espacio de uso público diario” se alinea con una narrativa de democratización del deporte, aunque el tiempo dirá si la realidad acompaña a la retórica. De momento, el rugido de las máquinas en el Antonio Lorenzo Cuevas ya han comenzado a derrumbar las gradas.

San Pedro Alcántara. Marbella. - En la Costa del Sol, más asociada con el turismo de lujo y la vida nocturna que con los tatamis, Bittan Academy Marbella, centro especializado en las artes marciales está redefiniendo lo que significa representar a Marbella en el escenario internacional. Bittan Academy Marbella, que fue fundada en 2019 por Patrick Bittan en San Pedro Alcántara, se ha convertido en un epicentro de excelencia, cosechando 18 medallas en el último mundial celebrado en Valencia el pasado mes de junio. La academia tuvo un desempeño excepcional, ganando nada menos que: 9 medallas de oro 4 medallas de plata 5 medallas de bronce Una impresionante lista de logros que la sitúa entre los mejores centros de formación del mundo. La alcaldesa, Ángeles Muñoz, se apresuró a visitar el centro para celebrar los logros y conocer de cerca lo que ocurre entre las paredes acolchadas del dojo, un espacio donde más de 19 nacionalidades conviven, entrenan y aprenden no solo a pelear, sino a respetar, a perseverar, convivir y cultivar una filosofía distinta de la victoria como resultado del trabajo colectivo y la disciplina personal. “Es un orgullo representar a San Pedro y demostrar que con esfuerzo se pueden alcanzar metas internacionales”, dijo Bittan. La visión de las artes marciales no como un fin competitivo, sino como una herramienta de vida ha atraído a más de 1.500 alumnos desde su fundación, algunos buscan seguridad personal, otros una vía de integración social, y muchos descubren un sentido de pertenencia en una ciudad en constante transformación demográfica. En un contexto donde Marbella lucha por equilibrar su identidad entre el turismo de lujo y la vida comunitaria, el éxito de la Academia Bittan deja el sabor de la disciplina, el respeto y la constancia como valores universales. La medalla más importante quizá no se cuelga del cuello, sino que se lleva consigo al salir del tatami.

Marbella. - La ciudad se prepara para despedir agosto con un brindis colectivo. El Espacio Polivalente de Nueva Andalucía acogerá, desde el jueves 28 hasta el domingo 31, la segunda edición de Birra & Art, un festival que combina el espíritu cosmopolita de las ferias europeas de cerveza con la atmósfera festiva del sur de España. Durante cuatro noches, a partir de las 19.00 y hasta bien pasada la medianoche, se reunirán cervezas artesanas de procedencias tan diversas como Bélgica, la República Checa, Escocia y los Países Bajos, en diálogo con elaboraciones locales y nacionales. La oferta líquida se acompaña de un abanico gastronómico internacional: de la cocina mexicana a los sabores turcos, pasando por platos latinos y coctelería global. Lejos de ser únicamente una cita para los amantes del lúpulo, el programa subraya la dimensión cultural del encuentro. Dos conciertos diarios —entre el rock, el pop y el soul— marcarán el ritmo de cada jornada, mientras que el viernes se reservará un espacio familiar con un tributo infantil a Disney. La concejala Vanessa Ortiz de Zárate subraya la capacidad del evento para “consolidar un punto de encuentro cultural y social en el distrito”, y el organizador José Miguel Macías lo define como “una celebración completa y variada, pensada para cerrar el verano en comunidad”. En un calendario europeo donde las grandes capitales cerveceras marcan tendencia, Marbella se suma con una propuesta singular: un festival que celebra la artesanía cervecera y, al mismo tiempo, el arte de compartirla frente al Mediterráneo.

Marbella. — En una ciudad bordeada por la costa mediterránea, colinas boscosas y urbanizaciones en expansión, la capacidad de responder con rapidez a incendios y emergencias se ha convertido en una prioridad estratégica. Esta semana, el Ayuntamiento de Marbella aprobó una reorganización profunda de su cuerpo de bomberos, con la intención de dotarlo de una estructura más joven, jerarquizada y preparada para los desafíos actuales. El plan, anunciado por el portavoz del gobierno local, Félix Romero, contempla la promoción de seis nuevos puestos de mando: dos suboficiales, un sargento y tres cabos. Aunque numéricamente modesto, el cambio forma parte de una estrategia a largo plazo para rejuvenecer y profesionalizar una plantilla que, hace apenas una década, presentaba una media de edad de 47 años y un horizonte de jubilación anticipada que amenazaba con reducir su capacidad operativa. “No se trata solo de cubrir vacantes”, explicó Romero. “Se trata de garantizar que la ciudad disponga de una cadena de mando clara, de una distribución ordenada de funciones y de un equipo estructurado que pueda responder tanto en el casco urbano como en las zonas de interfaz forestal, especialmente vulnerables en Marbella y San Pedro.” La reestructuración adquiere un alcance metropolitano gracias al convenio con la Diputación Provincial, que permite a los bomberos de Marbella atender también a municipios cercanos como Ojén. En un contexto de veranos cada vez más secos y calurosos, estas áreas representan un foco creciente de riesgo. La iniciativa complementa los procesos recientes de incorporación de bomberos jóvenes en sustitución de efectivos jubilados. Ahora, el énfasis se traslada a reforzar los mandos intermedios y superiores, una medida que —según el ayuntamiento— permitirá un control más afinado de los recursos y una respuesta más eficiente ante emergencias. En una región donde el crecimiento urbano avanza sobre terrenos forestales frágiles, la decisión de Marbella subraya una realidad de mayor seguridad no solo del número de bomberos disponibles, sino también de la solidez de la organización que los coordina.

Marbella. - El concejal de Hacienda marbellí, Félix Romero, presentó los resultados del programa Acredita, iniciativa que busca mejorar la empleabilidad de los vecinos en situación de vulnerabilidad dentro de la Estrategia Regional Andaluza para la Cohesión e Inserción Social (ERACIS+). Los datos presentados, en apariencia, son alentadores: 225 itinerarios de inserción sociolaboral, 87 inserciones laborales efectivas, 38 actividades comunitarias y más de 800 atenciones individuales desde abril de 2024, sin embargo, más allá de los números, se mantiene la incertidumbre sobre si este tipo de programas puede realmente alterar la estructura social de barrios como Las Albarizas. Las políticas de inserción laboral en contextos vulnerables suelen enfrentarse a un dilema de fondo. Si bien los itinerarios personalizados y las atenciones directas ofrecen acompañamiento inmediato, rara vez consiguen transformar de manera duradera un entorno marcado por el desempleo crónico, la precariedad laboral y la falta de oportunidades formativas. El dato de 87 inserciones laborales —menos del 40 % de los itinerarios activados—, aunque positivo, deja entrever la brecha persistente entre la formación y la realidad del mercado laboral; el mismo portavoz señaló que le hubiese gustado que fuese más de ese 40%, pero no se puede considerar corto este porcentaje de éxito, apuntó. Sin duda, las iniciativas comunitarias resultan valiosas como espacios de cohesión social, pero plantean un reto de continuidad: ¿qué ocurre una vez que el proyecto pierde financiación europea o cuando los recursos municipales se redirigen a otras prioridades? La dependencia estructural de fondos europeos es una constante en este tipo de planes, lo que pone en duda su sostenibilidad a largo plazo. El discurso institucional habla de “compromiso real”, como señaló Romero, de la formación y la empleabilidad como motores de cambio social. No obstante, la experiencia comparada en programas similares sugiere que el verdadero cambio requiere algo más que itinerarios puntuales: políticas integrales de vivienda, educación y regeneración urbana, así como una articulación real entre la iniciativa pública y el tejido empresarial local. En definitiva, Acredita parece un paso en la dirección correcta, pero los desafíos de Las Albarizas van más allá de lo que pueden abarcar las estadísticas. Félix Romero destacó que los datos reflejan el compromiso real que tiene el ayuntamiento con la mejora de las condiciones y de la calidad de vida en la zona, que demuestran que se está apostando por la formación por la empleabilidad por la participación comunitaria como motores de cambio social y que demuestran claramente que el ayuntamiento no abandona a sus ciudadanos. Con todos estos datos, el éxito no debería medirse solo en inserciones laborales, sino en la capacidad de reducir desigualdades estructurales y ofrecer horizontes de estabilidad real para una comunidad históricamente marginada.

Marbella. – La postal idílica de playas y avenidas bien cuidadas se ve más ensombrecida cada verano, por un viejo problema: la basura. El ayuntamiento ha decidido redoblar su estrategia, confiando en que las sanciones económicas actúen como el mejor antídoto contra las conductas incívicas que erosionan la convivencia urbana. En lo que va de año (a junio), la Policía Local ha tramitado más de 280 infracciones por depósito indebido de residuos, superando en apenas cinco meses el total de sanciones registradas en 2024. El patrón se repite: bolsas dejadas junto a contenedores, escombros arrojados en solares y enseres abandonados en la vía pública. Conductas que, más allá del impacto visual, generan costes crecientes de limpieza y molestias vecinales. El municipio ha decidido intensificar la vigilancia apoyándose en la red de cámaras urbanas, un método que permite no solo detectar infractores en tiempo real, sino también crear una sensación de control permanente que disuada a los potenciales infractores. El modelo de la multa: ¿correctivo o disuasión? Las sanciones económicas se han convertido en la herramienta predilecta de los gobiernos locales frente a los problemas de convivencia. La lógica es clara: golpear en el bolsillo para corregir un comportamiento. Marbella sigue así la estela de ciudades como Singapur, Zúrich o Viena, donde los sistemas de multas - incluso de forma directa en plena vía pública - han demostrado efectividad en la reducción de basura callejera. En Singapur, por ejemplo, tirar un chicle en la vía pública puede acarrear sanciones de cientos de dólares, y la medida ha contribuido a consolidar la imagen de una de las ciudades más limpias del mundo. En Zúrich, los ciudadanos pueden ser multados incluso por no separar adecuadamente los residuos, una presión económica que ha impulsado tasas de reciclaje superiores al 50%. ¿Funciona la multa? Sin embargo, la experiencia internacional sugiere que la penalización, por sí sola, rara vez es suficiente. En muchas ciudades europeas, las campañas de sanción tuvieron que complementarse con programas de educación cívica, incentivos al reciclaje y mejoras en la propia gestión de residuos. En París y Roma, donde la aplicación de sanciones fue inconsistente, la efectividad se diluyó frente a la percepción de impunidad. En contraste, Tokio combina normas estrictas con una cultura ciudadana de corresponsabilidad: cada barrio gestiona de forma activa sus residuos, reforzando la idea de que la limpieza es un deber colectivo, no solo una imposición administrativa.

Marbella. — El municipio ha alcanzado este verano cifras históricas que consolidan su estatus como epicentro del turismo de alta gama en España. Con un incremento del 17% en visitantes extranjeros y una rentabilidad hotelera sin precedentes, la ciudad se ha convertido en el termómetro de un modelo turístico que combina glamour, exclusividad y estabilidad en la demanda. Según el Instituto Nacional de Estadística, en julio llegaron 85.697 viajeros, casi 12% más que el año pasado, que sumaron más de 325.000 pernoctaciones. Lo significativo no es solo el crecimiento en volumen, sino la calidad del gasto: la tarifa media diaria en hoteles alcanzó los 375 euros, mientras que el ingreso por habitación disponible se situó en 296 euros, los más altos del país. “Es un comportamiento extraordinario si se tiene en cuenta que la oferta hotelera ha crecido y aún así la ocupación se mantiene estable”, señaló Laura de Arce, directora general de Turismo. Una burbuja dorada en plena Costa del Sol Marbella lleva tiempo cultivando su imagen de destino de élite, apoyada en la restauración de lujo, las marcas internacionales y los beach clubs convertidos en símbolos globales. Frente a otros destinos españoles que dependen de un turismo masivo y sensible a las oscilaciones económicas, Marbella ha apostado por la exclusividad como factor diferencial. El resultado es una economía turística más resiliente, que en julio generó 4.252 empleos en el sector hotelero y que, a diferencia de otros enclaves, no muestra signos de saturación inmediata, pese al aumento de la oferta. Los dilemas detrás del éxito El modelo, sin embargo, no está exento de interrogantes. El precio medio por habitación en Marbella triplica la media española y corre el riesgo de reforzar la percepción de un destino inaccesible para el viajero medio. La facturación media de los hoteles por cada habitación ocupada (ADR) fue de 146,5 euros en julio, lo que supuso un aumento del 4,6% respecto al mismo mes de 2024. El ingreso medio diario por habitación disponible (RevPAR), que está condicionado por la ocupación de estos establecimientos, alcanzó los 111,8 euros, con una subida del 5,6%. Por categorías, el ADR fue de 331,5 euros para los hoteles de cinco estrellas, de 153,4 euros para los de cuatro y de 124,7, para los de tres. El RevPAR para estas mismas categorías fue de 244,5, 127,3 y 97,8 euros, respectivamente. El punto turístico con mayor ADR y RevPar fue Marbella, con 375,1 y 296,3 euros, respectivamente. Más ingresos, pero Marbella se ha especializado en el gran lujo, aceptando con normalidad la presión inmobiliaria y la dependencia de un segmento muy concreto de clientela —principalmente extranjera y de alto poder adquisitivo— podrían dejar a la ciudad más expuesta a shocks internacionales, como fluctuaciones económicas o geopolíticas. Además, la apuesta por el turismo de lujo plantea desafíos de sostenibilidad. A medida que el municipio acoge más visitantes de alto gasto, la gestión del espacio público, el consumo de recursos y la convivencia con los residentes permanentes se convierten en factores decisivos para evitar tensiones. Una lección para otros destinos Marbella ilustra cómo un municipio mediterráneo puede liderar los rankings de rentabilidad sin necesariamente crecer de forma descontrolada en volumen. Su estrategia refuerza la idea de que la clave no es recibir más turistas, sino atraer al tipo de visitante que garantice ingresos sostenibles y empleo estable.