Marbella: El Cometario de la Semana 321
Jose Ibañez • 14 de febrero de 2026
Marbella: El Comentario de la semana 321.
La igualdad salarial, recordó Isabel Cintado,
no consiste únicamente en que dos nóminas se parezcan como gemelas. Es, sobre todo, una cuestión de estabilidad familiar, de evitar la fragilidad económica y de no convertir el futuro — la pensión — en una incógnita permanente. En otras palabras: es una herramienta de intervención social con efectos a largo plazo, aunque no siempre luzca bien en un titular. Detrás de la brecha, explicó Cintado, hay trayectorias vitales frágiles, carreras interrumpidas y biografías laborales llenas de paréntesis. Junto a Pepi Montes, está impulsando un programa municipal que apuesta por talleres de alfabetización digital y espacios de empoderamiento colectivo. Traducido al lenguaje llano: dar más habilidades a quienes más lo necesitan. Bien. Punto para el Ayuntamiento. Pero no todo fueron aplausos esta semana. La alcaldesa Ángeles Muñoz
no estuvo especialmente inspirada al abordar la eterna cuestión de si faltan —o no— colegios públicos. A preguntas de Latinpress.es
sobre la cesión de suelo público a una empresa educativa sueca, Muñoz explicó con detalle el procedimiento, recordando que estas decisiones se toman “con normalidad” y que nadie propuso formalmente un colegio público. Hasta ahí, manual administrativo correcto. El problema llegó cuando entró en el terreno pantanoso de las ratios escolares. Según la alcaldesa, la bajada del número de alumnos por aula indicaría el por qué no existe una necesidad real de nuevos centros públicos. Lo demás —vino a decir— es ideología: Lo que pasa es que Izquierda Unida y Podemos no quieren nada privado. Para docentes y familias, reducir ratios es una vieja reivindicación para mejorar la calidad educativa, no una señal de que sobren colegios. Convertir ese avance en excusa para no construir más centros públicos es una lectura política del dato, no pedagógica. Seguro que Muñoz no pensó en esto cuando nos respondió. Dentro del apartado de compromisos
Muñoz dejó caer dos de calado. El primero: impulsar la llegada del Four Seasons
con una inversión superior a los 9 millones de euros en la zona de El Pinar. El segundo: un desarrollo residencial de 2.000 viviendas
en Marbella Este, con un 40 % destinado a vivienda protegida. El Ayuntamiento, dijo, ha dado luz verde a la “conveniencia y oportunidad” del proyecto en Arroyo Sequillo. Lenguaje técnico que suele traducirse como: esto va en serio. Hubo más promesas: La eliminación de barreras arquitectónicas
en edificios residenciales contará con una inversión de la Junta de Andalucía superior a 600.000 euros. Seis comunidades de Divina Pastora y Santa Marta adaptarán accesos, instalarán rampas o incorporarán ascensores. La alcaldesa se reunió con la delegada provincial de Fomento, María Rosa Morales, y con vecinos para revisar los proyectos. Pero no todo el mundo compra el optimismo institucional. Ana Leschiera
denunció retrasos, falta de compromisos claros y lo que define como una confusión peligrosa entre prudencia técnica e inacción política. Señaló, por ejemplo, el paso de peatones en la intersección de la Avenida Oriental con la calle Ángel Carmona, donde un cambio de rasante reduce la visibilidad. Riesgo evidente, solución sencilla: reubicar el paso. Respuesta oficial: hace falta un estudio más amplio. Los socialistas replican que la seguridad vial no admite calendarios abiertos. En el terreno ideológico Manuel Núñez
calificó la cesión de suelo público para un colegio sueco internacional privado como “un pelotazo urbanístico”. Durante 50 años, los suecos pagarán 181.577 euros anuales. Para Núñez, el debate no es contable, sino de modelo de ciudad. Maica Machuca
lo resumió con precisión quirúrgica: no es una cuestión de números, sino de prioridades políticas. La sanidad cerró la semana con un tono más agrio. Isabel Pérez
y Josele Aguilar
rechazaron el argumento de que “no hay médicos”. Los hay, dijeron, pero no aceptan condiciones precarias ni contratos inestables. Aguilar lanzó una pregunta incómoda: ¿faltan médicos en la sanidad privada, en hospitales como Quirón o Asisa? La respuesta, implícita, fue no. Ambos recordaron promesas incumplidas del presidente andaluz Juan Manuel Moreno Bonilla. La ampliación del Hospital Universitario Costa del Sol se anunció como un gran logro, aunque buena parte de la financiación procede de fondos europeos canalizados por el Gobierno central. El déficit de profesionales persiste, tanto en el hospital como en el centro de salud de Ricardo Soriano.









