Marbella refuerza la Lucha Contra el Calor
Isabel Cintado • 2 de junio de 2025
Marbella refuerza la Lucha Contra el Calor.
Marbella. -
En los veranos cada vez más abrasadores del sur de España, la amenaza del calor ya no es una incomodidad estacional: es un riesgo de salud pública.
Ante esta realidad, el Ayuntamiento de Marbella ha activado un dispositivo informativo que
busca construir una red de atención para los ciudadanos más vulnerables.
La iniciativa, liderada por la Delegación de Derechos Sociales, pone el foco en tres colectivos específicos: los usuarios del Programa Faro, los beneficiarios del Servicio de Ayuda a Domicilio y los asistentes a los Centros de Participación Activa para personas mayores.
El objetivo es claro: mitigar los riesgos del calor extremo en una población envejecida que a menudo vive sola y en silencio.
“La soledad y el aislamiento son los enemigos silenciosos del bienestar de nuestros mayores”, afirma Isabel Cintado, “con el calor, estos factores pueden volverse letales si no hay una red que los cuide”.
El Programa Faro, en colaboración con la Asociación Marbella Voluntaria, se convierte así en mucho más que un servicio asistencial. Es un puente entre la administración y quienes, por edad o situación personal, quedan fuera del radar cotidiano. No se trata solo de repartir folletos, sino de hacer llamadas, visitas y seguimiento personalizado. De preguntar: ¿cómo estás?, ¿has bebido agua hoy?, ¿has cerrado las persianas?
En un país donde la temperatura media veraniega sigue marcando récords año tras año, las recomendaciones son tan simples como vitales:
- Hidratarse aunque no haya sed.
- Vestir ropa ligera.
- Ventilar el hogar por la noche.
- Evitar salir al mediodía.
Pero la verdadera clave está en quién las transmite. No basta con un mensaje; hace falta presencia, constancia, cuidado.
Mientras tanto, los Centros de Participación Activa se convierten en puntos neurálgicos de educación y prevención. Allí, el personal municipal ofrece orientación directa y crea espacios de conversación, de contacto, incluso de comunidad.
En palabras de Cintado, “la calidad de vida no puede depender de tener o no aire acondicionado. Por eso actuamos con anticipación, con cercanía, con compromiso”.
En una Europa que envejece y se calienta al mismo tiempo, lo que ocurre en Marbella puede parecer pequeño. Pero quizá, en esa escala local, cotidiana, se está dibujando el futuro de la política social: una que no solo informa, sino que acompaña.









