Moraga popular con 1.700 kilos de sardinas
Diego López • 18 de septiembre de 2025
Marbella celebrará la XII edición de la Moraga Popular repartiendo más de 1.700 kilos de sardinas.
Marbella. -
La ciudad se prepara para una de sus citas más queridas y multitudinarias: la XII Moraga Popular, una celebración que rinde homenaje a la tradición pesquera y al pulso turístico de la ciudad.
El próximo jueves, 25 de septiembre, cuando caiga la tarde sobre el Mediterráneo, cuatro playas del municipio —La Venus, en el centro; La Salida, en San Pedro Alcántara; Levante, en Puerto Banús; y Real de Zaragoza, en Las Chapas— se convertirán en escenario de una fiesta popular que combina gastronomía, música y comunidad.
El corazón del evento son los 1.700 kilos de sardinas asadas en espetos, preparadas al fuego de leña en la arena, acompañadas por 1.000 kilos de tomates picados, pan y bebidas, todo ofrecido de manera gratuita.
Es, como lo describen sus organizadores, una muestra de agradecimiento a quienes sostienen el motor económico de la Costa del Sol: trabajadores de la hostelería, del alojamiento y de la industria turística en general.
“La moraga nació como un reconocimiento a todas esas personas que hacen posible que Marbella sea lo que es”, explicó Diego López, concejal del ramo. “Cada año buscamos que sea más ágil, más segura y más abierta a todos, tanto a vecinos como a visitantes”.
La fiesta es también un escaparate de la cultura marinera de la ciudad. La Cofradía de Pescadores aporta la materia prima y la pericia en los espetos, mientras los empresarios de playa levantan las barras de bebida y comida para que no falte hospitalidad.
“Es una jornada de la que nos sentimos orgullosos, porque muestra lo mejor de la sardina malagueña y mantiene viva una tradición que es identidad de nuestro pueblo”, señaló Bartolomé Carrillo, secretario de la Cofradía.
Con música en directo de grupos locales como telón de fondo, la moraga se convierte en un ritual estival tardío, donde lo sencillo —pescado recién asado, pan y vino al borde del mar— cobra el valor de lo auténtico. Una noche en la que Marbella no se mira al espejo del lujo, sino al fuego humilde de sus raíces.









