Piden más aparcamientos y baños públicos

Manuel Osorio • 26 de noviembre de 2025

OSP propone una bolsa de aparcamiento en Nueva Andalucía y módulos de cuartos de baños en el municipio.

San Pedro Alcántara. Marbella. - Opción Sampedreña (OSP) ha optado por un movimiento político diferente: colocar en el centro del debate dos necesidades tan básicas como persistentes: aparcamiento y baños públicos. Nada glamuroso, nada ideológico, pero sí profundamente cotidiano. Y, para muchos vecinos, desesperadamente urgente.

Las mociones que el partido presentará en el próximo pleno hablan menos de infraestructuras y más de la distancia —cada vez más visible— entre la vida diaria de los residentes y el ritmo político del Ayuntamiento de Marbella. 

OSP parece haber detectado un espacio vacío entre las prioridades oficiales y las urgencias reales de los barrios, y está tratando de ocuparlo.

Un aparcamiento provisional 

La primera iniciativa, la creación de una bolsa de aparcamiento provisional en Nueva Andalucía, no es solo una solución técnica: es una señal política.

Para Manuel Osorio, la saturación en esta zona no es nueva. Los vecinos llevan años advirtiendo que la expansión urbanística avanza más rápido que la planificación pública. El Ayuntamiento, centrado en proyectos más ambiciosos y mediáticos, ha ido dejando parche tras parche sin atender una realidad evidente: el vehículo privado sigue siendo, en Marbella, una necesidad estructural, no una opción prescindible.

OSP ha identificado una parcela municipal de 23.000 metros cuadrados que, según su propuesta, podría aliviar la presión “sin talar árboles ni ejecutar grandes obras”. En otras palabras: una solución rápida a un problema que lleva demasiado tiempo sin recibir respuestas rápidas.

El mensaje implícito es claro: no se trata de una revolución urbanística, sino de admitir que la ciudad necesita medidas puente mientras sueña con soluciones permanentes. 

Baños públicos

La segunda moción quizá sea más reveladora. Pocas carencias municipales generan tanto malestar como la ausencia de baños públicos en zonas concurridas, y Marbella —pese a su condición de destino turístico internacional— arrastra desde hace años esta anomalía.

Que los baños del bulevar de San Pedro dependan del horario de apertura de bares concesionados no es solo un problema práctico: es una señal de infraestructuras urbanas pensadas más para el visitante que para el residente, más para el verano que para el resto del año, más para la postal que para el uso real, apunta Osorio.

OSP propone módulos permanentes en lugares como Fuente Nueva, el bulevar Pablo Ráez o el paseo fluvial de Guadaiza, calificando la decisión como de “cuestión sensible” a la falta de mantenimiento y la fragilidad de los servicios públicos que sí existen. 

El caso de la plaza de la Iglesia —un baño público cerrado por vandalismo y problemas de conservación— es una metáfora perfecta del dilema municipal: se inauguran infraestructuras, pero no siempre se sostienen, señaló el portavoz.

Más allá del contenido, las mociones reflejan una estrategia clara de OSP: recuperar protagonismo político convirtiéndose en la voz de las carencias que todos conocen, pero que nadie coloca en la agenda institucional.

En un municipio gobernado con una mayoría absoluta del PP, donde los grandes anuncios suelen protagonizar la actualidad, las propuestas de OSP funcionan como recordatorio de que la gestión del día a día también es política, y que las ciudades no se construyen sólo con proyectos de alto perfil, sino con servicios básicos que permiten que la vida funcione.

OSP está intentando ocupar un espacio que tradicionalmente favorece a las fuerzas locales: el de la proximidad, la calle, la reivindicación de lo evidente. Sus mociones obligan al gobierno a posicionarse ante temas difíciles de rechazar.

Queda esperar al pleno para comprobar si estas iniciativas prosperan o se rechazan, sin embargo, en caso de no avanzar, OSP ya ha conseguido algo relevante: reorientar la conversación pública hacia cuestiones que afectan a miles de personas cada día.
Por Teresa Gil 11 de enero de 2026
Si Donald Trump ha violado gran parte de sus leyes nacionales, sobre todo las que se refieren a los migrantes, al despegarse de la aplicación del derecho internacional se convierte casi, en una voluntad absoluta. En el sistema que vivimos, el derecho internacional está estrechamente ligado a la enorme mayoría de los países, con la excepción de unos cuantos -al parecer cuatro-, que no participan en la ONU. Un país sin derecho internacional no existe porque ese derecho está ligado con el interno de cada país. Si fuera así, se desligaría de todos los compromisos, cosa que es difícil, ya que si bien hay tratados que en ciertos países no se firman, la enorme mayoría si son obligatorios. En esa intención de navegar solo y controlar todo el occidente incluyendo a América, es imposible. Aunque una voluntad como la de Donald Trump sí lo considere posible. AL RETIRARSE DE 66 TRATADOS Y CONVENCIONES, ESTADOS UNIDOS SE ACHICA La soberbia de los gobernantes gringos que se creen por encima de los demás, ha evitado que el país del norte firme ciertos compromisos creados sobre todo por la ONU para todos los países. Acaba de retirar 66 tratados y convenciones, 35 de ellos con la ONU. Muchos de los mismos fundamentales, uno de ellos ONU Mujeres, podría afectar mucho el apoyo mundial a ese género. Estados Unidos se ha negado a firmar asuntos tales como los del cambio climático, cuando es uno de los países que más contamina. Y sin la cuestión legal, ya en actitud soberana de decidir lo que quiere no solo en América, al parecer parte de que puede ejercer control total, cosa difícil. Hitler lo ejerció sólo durante seis años, 1939-1945, pero principalmente en Europa. LA IDEA DE TRUMP DE HECHO LA PRACTICA NETANYAHU EN SU ZONA Las posturas de Trump no son nuevas, ha habido muchos dueños que se creían absolutos en el mundo. La literatura bíblica, la medieval, la gótica, la francesa, la italiana, la española, etcétera, con nombres como los patriarcas, los alejandros, los napoleones, los reyes, los Hitler y los muchos que ejercían el poder total en sus entornos, ahí han estado. Lo hemos visto de una manera terrible en el caso del israelí Benjamín Netanyahu, matando a diestra y siniestra a palestinos, niños ante todo, como lo sigue haciendo y sin que nadie lo pare. La complicidad con Trump ahora puede agrandarse, porque el caso de la condena de la Corte Penal Internacional a la que nunca se ha suscrito el gringo, le puede servir al judío para eludir la sentencia y condena, que le ha fincado el organismo jurídico. La única esperanza de un mundo que está sujeto a la fuerza de los que dominan, es la capacidad que pueden tener para hacerlo. Trump es un hombre viejo y no sabemos realmente cuál es su salud para enfrentar a 35 países americanos, países que no todos se van a dejar. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de Latinpress.es Colaboración especial para LatinPress®. laislaquebrillaba@yahoo.com.mx
Por Humberto Vacaflor Ganam 11 de enero de 2026
Dicen que Delcy Rodríguez, hijastra de Illich Ramírez, más conocido como Carlos, el Chacal, cobró los 50 millones de dólares que Estados Unidos ofrecía a quien ayudase a capturar a Nicolás Maduro. Y que, con su hermano Jorge, presidente del parlamento venezolano, ella maneja los acuerdos secretos con el imperio, para dar la impresión de que el chavismo sigue vive, aunque pasado por muchas aguas. Liberar a presos políticos y pagar al imperio 40 millones de barriles de petróleo son las primeras señales de este acuerdo secreto, que incluye cláusulas muy confidenciales. Entre estas últimas, la entrega de los responsables del Cártel de los Soles, comenzando por los militares y todos los que el Pollo Carvajal va nombrando ante la justicia en Nueva York. El Pollo ya ha dicho de dónde llegaba la cocaína a Venezuela para ser enviada, vía Cuba, a Estados Unidos, pero el imperio quiere escuchar esos detalles de la boca de Maduro. Porque, como se sabe, desde Venezuela partían las exportaciones de cocaína a Estados Unidos a pesar de que en ese país no existen plantaciones de coca ni fábricas de clorhidrato. El Cártel de los Soles se especializa en reexportar la cocaína boliviana, colombiana, ecuatoriana y peruana. El imperio no sólo quiere saber el origen de esa cocaína, sino los nombres de los proveedores, todos los nombres, porque esto, para quien no lo haya entendido todavía, es una guerra. Por eso es que el colombiano Gustavo Petro decidió poner las barbas en remojo y presentarse en el imperio por sus propios medios para acordar cómo serán erradicados los más grandes cocales de Sudamérica. Y el imperio ha acordado con Ecuador tomar posesión del puerto de Manta para responder al pedido del presidente Daniel Noboa, que denuncia cómo la transnacional del narco acosa a su país. Asimismo, se anuncia la instalación de bases militares en Paraguay, comenzando por la ocupación de la triple frontera, donde opera Hezbollah. Entretanto, en Bolivia, un helicóptero sobrevoló Llauka Ñ en las últimas horas, como anticipando la llegada de la DEA, lo que puso histéricos a los seguidores del narco-cocalero. Los asalariados de la industria del narco se ocupan de bloquear las carreteras, lo único que saben hacer, para mostrar que seguirán en la lucha incluso cuando el narco-cocalero haya sido llevado a Guantánamo. Para que quede muy claro de qué lado está Bolivia en esta guerra, la policía boliviana tiene que capturar al narco-cocalero y las FFAA tienen que sentar soberanía sobre el Chapare. Se supone, todos lo suponen, también el imperio, que el 8 de noviembre Bolivia cambió de bando en esta guerra, y que ahora está en contra de los narcos. Habrá que mostrarlo con los hechos. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Jose Ibañez 10 de enero de 2026
Marbella, entre récords y rutinas: un año de cifras brillantes y viejas costumbres Marbella cierra el año con un balance que permitiría descorchar una botella —aunque quizá sólo a medias. Hay menos paro que nunca en un mes de diciembre, más empresas, más cotizantes y una administración que promete modernizarse con 4,7 millones de euros en tecnología, incluidos portales web que por fin harán algo más que informar horarios. El empleo, como el buen tiempo, sigue siendo estacional. Baja con disciplina militar desde enero hasta julio, cuando el turismo entra en plena forma, y vuelve a subir cuando las maletas regresan a los armarios. El resultado anual es positivo, sí, pero el patrón es tan reconocible como una sombrilla en agosto: la economía despega en verano y se recoge en otoño. La renta cuenta una historia similar. Marbella es más rica que hace una década: la renta bruta ha crecido cerca de un 30%. La disponible también sube, aunque algo menos. Dicho en términos menos técnicos: se gana más dinero, pero no todo acaba donde a los ciudadanos les gustaría, es decir, en su cuenta corriente. El relato oficial habla de diversificación y futuro digital. Los datos, con menos épica, recuerdan que la ciudad sigue dependiendo del calendario turístico y de un crecimiento que avanza más rápido en las estadísticas que en el bolsillo. Marbella progresa, sin duda. Pero lo hace con una elegancia muy local: corriendo cuando hay temporada, caminando cuando no, y mirando de reojo al móvil… a la espera de que la nueva web municipal termine de cargar. Golazo 0 Compromisos 4.7 millones de euros en tecnología. - Enrique Rodríguez , ha avanzado que habrá una inversión de 4.7 millones de euros en tecnología este 2026. El objetivo es la transformación digital de su administración. En el núcleo del plan está la renovación completa del portal web municipal, concebido como una plataforma transaccional más que informativa. El objetivo es que el ciudadano pueda interactuar con la administración: trámites electrónicos integrales, navegación intuitiva y nuevos canales digitales capaces de absorber buena parte de la demanda presencial. Telarañas Marbella cerró 2025 con ocho desempleados menos, pero incapaz de dejar la estacionalidad ni la brecha de género. - Los datos de empleo de Marbella a lo largo de 2025 dibujan una evolución casi previsible: el paro baja cuando el calendario turístico lo permite, sube cuando la temporada se apaga y deja intactas las desigualdades estructurales. El número de personas registradas en el paro desciende de forma sostenida desde enero (8.167) hasta julio (6.722), el mejor dato del año. Es una caída de 1.445 personas, impulsada por la contratación estacional ligada al turismo, la hostelería y los servicios. El balance anual es positivo —hay unas 1.003 personas menos en paro que al inicio del año—, pero el patrón es inequívoco: la mejora no se consolida fuera de la temporada alta. La evolución de los demandantes de empleo refuerza esa lectura. En enero, 14.917 personas figuraban inscritas; en julio, el mínimo anual se situó en torno a las 10.585, pero el repunte posterior es claro y rápido: en diciembre, el número llegó a las 13.475 personas. Marbella cierra 2025 con cifras récord de empleo. - La ciudad terminó 2025 con una estadística que los responsables municipales calificaron de histórica: 7.164 personas registradas como desempleadas en diciembre, la cifra más baja para ese mes en casi dos décadas. El descenso del desempleo —712 personas menos que en diciembre de 2024, una caída interanual del 9%— se produjo en un contexto de fuerte actividad económica y de máximos históricos en afiliación a la Seguridad Social. En noviembre, Marbella alcanzó los 77.523 cotizantes, con picos estivales que llegaron a los 85.420 en julio, reflejo del tirón del sector servicios y del turismo de alto impacto. El tejido empresarial también creció. Con 20.829 empresas activas —767 más que en 2024—. El relato oficial subraya una transición hacia un modelo menos dependiente de la estacionalidad. Sin embargo, los datos siguen mostrando una economía que alcanza sus máximos en verano y se repliega, aunque con mayor fortaleza que en el pasado, durante los meses de menor actividad. La renta bruta en Marbella crece un 30% en la última década y, la líquida un 26%. - Las cifras de renta bruta y disponible han avanzado durante la última década (2016/25), interrumpidas solo por el shock abrupto de la pandemia. Sin embargo, aunque la ciudad genera cada vez más riqueza, una parte no termina en el bolsillo de los hogares. El Ministerio de Hacienda nos dice que entre 2016 y 2023, la renta bruta media pasó de 24.791 a 32.306€, un aumento cercano al 30%. En el mismo periodo, la renta disponible creció de 20.565 a 25.912€, alrededor de un 26%, una tendencia estructural: la renta bruta acelera con más fuerza que la líquida.
Por Jose Ibañez 10 de enero de 2026
Tras la caída de Nicolás Maduro y su esposa, la principal preocupación de muchos analistas internacionales no ha sido el fin del liderazgo personalista, sino la forma —y el alcance real— de la transición política venezolana. Desde Caracas hasta Madrid y Londres, se han trazado al menos seis escenarios posibles. El primero, y actualmente en desarrollo, ha resultado inesperado: permitir que los ministros chavistas continúen al mando del país. El asombro inicial dio paso rápidamente a una reflexión más fría. La decisión, lejos de responder a una lógica democrática, parece obedecer a un cálculo del riesgo. Estados Unidos no ha apostado tanto por la democracia venezolana como por la gestión del peligro que representan, individualmente y en conjunto, figuras clave del régimen como Diosdado Cabello, Vladimir Padrino, Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez. En el centro de esa estrategia está el temor a un vacío de poder. Desmantelar de golpe a las Fuerzas Armadas, la policía, los ministerios, las alcaldías, el Congreso y los servicios básicos habría abierto un escenario imprevisible. Nadie pudo anticipar con certeza las consecuencias inmediatas, pero se manejaron hipótesis de fragmentación del poder, colapso administrativo y violencia civil. Mantener a los ministros “en funciones”, aunque bajo presión extrema, reducía la probabilidad de una implosión del Estado. Washington asumió que su poder militar y político bastaba para ejercer un control indirecto apoyado en un reducido número de funcionarios estadounidenses. De este modo, se garantiza el funcionamiento cotidiano del país mientras Estados Unidos fijaba las líneas rojas: control del petróleo, régimen de sanciones, cuarentena financiera y amenaza militar. Todo ello evitando el coste humano y político de una ocupación formal que habría alimentado el discurso del golpe de Estado, la invasión imperialista o la traición interna, en lugar del de una “transición”. Trump también pareció confiar en que la captura de Maduro provocaría divisiones internas en el régimen: desconfianza, competencia y miedo entre quienes permanecen en la cúspide del poder, ante la posibilidad de ser los siguientes. Una vía de empujarlos a un “modo supervivencia”. El mensaje fue cuidadosamente calibrado. A los venezolanos: el Estado sigue funcionando. No hay invasión, no hay tropas en las calles. No se inaugura una democracia pero se contiene el caos mediante una nueva arquitectura de poder. El coste político, sin embargo, es elevado. De forma inmediata, la estrategia parece tolerar los presuntos delitos de los ministros señalados y, al mismo tiempo, se relega a la oposición democrática. El mensaje implícito ha sido contundente: quienes ganaron las elecciones no gobiernan; el voto importa menos que el control del aparato, el aval externo y el petróleo. María Corina Machado queda así desplazada en el corto plazo, bajo la lógica de que la legitimidad electoral no garantiza capacidad de gobierno. Trump hablará esta semana con ella sobre su futuro papel, pero el trato resulta, al menos por ahora, claramente subordinado. No se trata de una exclusión definitiva, sino de una postergación calculada. El segundo escenario era la convocatoria de elecciones, pero el pragmatismo norteamericano no confiaba en una transición democrática real en Venezuela liderada por Urrutia y Machado. La falta de independencia o subordinación de tribunales y de las autoridades electorales, fueron uno de los primeros obstáculos que consideraron, además de no tener ascendencia sobre la élite militar. Lo que significaba que cualquier elección probablemente no produciría resultados representativos o legítimos. A ello, debía sumarse que la oposición venezolana ha tenido problemas estructurales desde hace años: han sido detenidos, obligados al exilio o marginados de la política formal. No ha estado unida en decisiones claves como en participar en elecciones vs. boicotear o, cómo negociar con el chavismo, etc. Una tercera vía era el control sobre los medios económicos internacionales para financiar la reconstrucción y llevar recursos a la población. Todo, bajo incentivos y sanciones democráticas claras. Pero Estados Unidos se cuestionaba cómo operar sin control sobre el Congreso, los poderes militares y las políticas chavistas. Lo que complicaba la presión para una transición y la capacidad de monitorear y garantizar una elecciones democráticas. El cuarto escenario no suponía el colapso total del Estado venezolano, sino diferentes niveles de transición controlados como la continuidad con cambios en el corto plazo, liberaciones parciales de presos políticos, acuerdos mínimos con la oposición, apertura controlada de espacio político con la presencia de más partidos y actores, mantener algunas estructuras estatales básicas bajo control de élites chavistas o tecnocráticas dispuestas a negociar con EE.UU., sin desmontar completamente el proyecto chavista. Una situación que podría llevar a posponer, en el tiempo, la celebración de elecciones e incluso celebrarlas bajo condiciones menos favorables dentro de una transición con largas negociaciones y sin una ruptura radical con el régimen. En este supuesto supervisar unas elecciones era complicado porque nadie podía garantizar un restablecimiento gradual de la independencia institucional (tribunales, CNE, poderes legislativos), la inclusión de todas las fuerzas políticas, un monitoreo internacional robusto de elecciones, alcanzar la participación de todos los líderes opositores. Tampoco se contaba con la certeza del control de las bases sociales y clientelares del chavismo. Este escenario se consideraba dentro del mediano plazo (meses a años), no inmediato. Corriendo el riesgo de una fragmentación del conflicto incluso aunque la oposición se articulase coherentemente y el oficialismo se fractura en facciones conflictivas. Pudiendo esperar que los cuerpos de seguridad y militares también decidieran alinearse con distintos líderes. Era un escenario no deseado por la posible desestabilización del país. Aquí no era posible asegurar una transición ordenada. El quinto escenario incluía que, bajo presión, Delcy Rodríguez o quien estuviera al mando, convocase elecciones. De nuevo, la incertidumbre sobre las condiciones dadas no favorecían esta alternativa: Sin independencia judicial, sin autoridad electoral autónoma, sin libertad de prensa y sin garantías para líderes opositores. Llamar a elecciones sin estas condiciones solo legitimaría un estatus quo autoritario reformulado y, no una transición democrática genuina. El sexto escenario consideraba el papel de los líderes de la oposición y el exilio. María Corina Machado o Edmundo González Urrutia querían redefinir su estrategia hablando de una transición más gradual, tomando como referencia el modelo español tras la muerte de Franco, dando un fuerte impulso a las garantías políticas para el retorno de figuras venezolanas exiliadas. De nuevo Estados Unidos no lo tenía claro, el mayor respaldo alcanzado por Machado no era suficiente para unificar a la oposición frente a un entorno institucional debilitado. La actualidad El régimen chavista no ha colapsado, pero se comporta como un sistema en plena reconfiguración tras la captura de Maduro. Esta situación no favorece la vía a la transición democrática, o por lo menos deberá esperar a la reconstrucción de instituciones y libertades fundamentales internas. El ninguneo de la oposición por parte de Trump, no le ha permitido jugar dentro de ninguno de los escenarios descritos. No controla los resortes coercitivos, sin embargo, es vista como legítima, pero no como operativa. Sin una real transición ordenada y sin profundas reformas institucionales, difícilmente se llegará a unas elecciones libres. Como Estados Unidos necesita interlocutores “predecibles” para ejecutar medidas sensibles —cuarentena petrolera, control de ingresos, cooperación antinarcóticos—, es más sencillo presionar a una burocracia existente que construir una nueva desde cero. Trump prefiere posponer el relevo democrático hasta que los riesgos estén contenidos, aunque eso implique congelar expectativas y sacrificar coherencia normativa, dando como resultado una incómoda paradoja: Machado que ganó legitimidad en las urnas queda institucionalmente inmovilizada, mientras figuras del antiguo régimen administran el país bajo tutela. No se trata de una exclusión definitiva, pero sí de una postergación condicionada. Si la oposición no es incorporada gradualmente al poder con competencias reales, se corre el riesgo de erosionarse, perder iniciativa y quedar atrapada en una espera indefinida, dependiente de decisiones tomadas fuera del país. En términos duros: la oposición no ha sido derrotada, pero tampoco ha sido llamada a gobernar. Y en las transiciones, esa diferencia suele ser decisiva. No es confianza en el chavismo, sino desconfianza en el caos. A corto plazo, reduce riesgos; a medio, congela la transición; a largo, acumula tensiones que exigirán un relevo real o, de lo contrario, una nueva crisis.
Por Ayuntamiento 8 de enero de 2026
Marbella. - La ciudad terminó 2025 con una estadística que los responsables municipales no dudan en calificar de histórica: 7.164 personas registradas como desempleadas en diciembre, la cifra más baja para ese mes en casi dos décadas. El dato consolida a Marbella como uno de los grandes polos de empleo del sur de España y refuerza su posición como el segundo municipio andaluz de más de 40.000 habitantes con menos paro. El descenso del desempleo —712 personas menos que en diciembre de 2024, una caída interanual del 9%— se produjo en un contexto de fuerte actividad económica y de máximos históricos en afiliación a la Seguridad Social. En noviembre, Marbella alcanzó los 77.523 cotizantes, con picos estivales que llegaron a los 85.420 en julio, reflejo del tirón del sector servicios y del turismo de alto impacto. Ese mismo mes de julio dejó otro récord: 6.722 personas en paro, la cifra más baja jamás registrada en el municipio. Para el Ayuntamiento, es la prueba de un mercado laboral “sólido y resiliente”. Para algunos analistas, es también el recordatorio de hasta qué punto la estacionalidad sigue marcando el pulso económico de la ciudad, incluso cuando los mínimos se vuelven cada vez más bajos. Uno de los elementos que más destaca el consistorio es la mejora en la calidad del empleo. En diciembre se firmaron 3.190 contratos, casi 300 más que un año antes, y el 62% fueron indefinidos. A ello se suma un crecimiento sostenido del trabajo por cuenta propia: Marbella cerró noviembre con 15.467 autónomos, 485 más que en el mismo periodo del año anterior, una cifra que apunta a una economía local cada vez más diversificada en perfiles profesionales y empresariales. El tejido empresarial también creció. Con 20.829 empresas activas —767 más que en 2024—. El relato oficial subraya una transición hacia un modelo menos dependiente de la estacionalidad. Sin embargo, los datos siguen mostrando una economía que alcanza sus máximos en verano y se repliega, aunque con mayor fortaleza que en el pasado, durante los meses de menor actividad. Marbella entra así en 2026 con un mercado laboral robusto y con indicadores que la sitúan entre las ciudades más dinámicas de Andalucía. El reto, como en años anteriores, no será tanto mantener el récord como convertirlo en una base estable: que los mínimos históricos no dependan únicamente del calendario y que el empleo de calidad deje de ser una promesa ligada al ciclo turístico para convertirse en una constante del modelo económico local.
Por Jose Ibañez 7 de enero de 2026
Marbella. - A primera vista, la evolución de la renta en Marbella parece una historia de progreso casi ininterrumpido. Las cifras de renta bruta y disponible han avanzado durante la última década (2016/25), interrumpidas solo por el shock abrupto de la pandemia. Sin embargo, aunque la ciudad genera cada vez más riqueza, una parte no termina en el bolsillo de los hogares. El Ministerio de Hacienda nos dice que entre 2016 y 2023, la renta bruta media pasó de 24.791 a 32.306€, un aumento cercano al 30%. En el mismo periodo, la renta disponible creció de 20.565 a 25.912€, alrededor de un 26%, una tendencia estructural: la renta bruta acelera con más fuerza que la líquida. La brecha entre ambas —lo que se pierde en impuestos, cotizaciones y otros ajustes— tiende a ampliarse, especialmente en los años de mayor crecimiento económico. Antes de la pandemia, Marbella vivía un ciclo de crecimiento relativamente ordenado con una renta bruta que aumentaba entre 800 y 1.000€, mientras la renta disponible avanzaba de forma más moderada pero constante, entre los 600 y 700€. El mejor año del periodo pre-Covid es 2019, cuando la renta bruta alcanza los 27.502€ y la disponible los 22.521€. El turismo de alto valor, el mercado inmobiliario y el aumento de población explican buena parte de este impulso. El quiebre de 2020 La renta bruta cae más de 1.800€, y la renta disponible retrocede más de 1.300€, proporcionalmente menor gracias a las ayudas públicas, los ERTE y las transferencias extraordinarias que actuaron como un colchón para los hogares. El gran rebote Entre 2022 y 2023, la renta bruta salta de 31.614 a 32.306€, máximos históricos. La renta disponible también crece con fuerza, superando los 25.900€ en 2023. Este periodo concentra el crecimiento más intenso y rápido, impulsado por el regreso del turismo internacional, la inflación salarial nominal y el reposicionamiento de Marbella como destino de alto poder adquisitivo. En este escenario se hace más visible el que la renta líquida creciera pero siempre un escalón por debajo de la bruta. Algunos expertos consideran varios los motivos que han mermado nuestros dineros: Una mayor presión fiscal, es decir, a medida que suben los ingresos más contribuyentes saltan a tramos impositivos superiores. La inflación y los ajustes no monetarios (compensaciones no económicas) suponen que la renta disponible suba pero que la capacidad real de compra se erosione. En otras palabras, Marbella ha producido más, facturado más y declarado más, pero el margen real de las familias ha crecido con mayor cautela. La renta bruta ha formado una ciudad dinámica y atractiva, pero con grandes límites por el crecimiento de los salarios líquidos devengados. El mensaje recibido ha sido claro y entendido por todos los marbelleros: el crecimiento económico, por sí solo, no ha garantizado la prosperidad de los locales, así que el reto ya no es solo generar riqueza, sino lograr que se distribuya mejor.
Por Enrique Rodríguez 7 de enero de 2026
Marbella. - El concejal de Innovación en el Ayuntamiento de Marbella, Enrique Rodríguez, ha avanzado que habrá una inversión de 4.7 millones de euros en tecnología este 2026. El objetivo es la transformación digital de su administración, una apuesta que busca modernizar sistemas y proteger datos. Según el portavoz, un análisis previo permitió detectar cuellos de botella reales en la gestión pública —procedimientos lentos, plataformas desconectadas entre sí, servicios poco orientados al usuario— y priorizar proyectos con impacto operativo inmediato. En el núcleo del plan está la renovación completa del portal web municipal, concebido como una plataforma transaccional más que informativa. El objetivo es que el ciudadano pueda interactuar con la administración del mismo modo en que lo hace con un banco o una aerolínea: trámites electrónicos integrales, navegación intuitiva y nuevos canales digitales capaces de absorber buena parte de la demanda presencial. La estrategia se extiende a uno de los activos clave de la ciudad: el turismo. La modernización del portal Turismo Marbella y la implantación de una plataforma Smart City buscan convertir datos dispersos —movilidad, flujos de visitantes, uso del espacio público— en información accionable. A ello se suma una aplicación dirigida a personas mayores, una decisión que introduce la inclusión como requisito. La inversión también alcanza la movilidad y la conectividad urbana. La virtualización de la tarjeta de transporte, la creación de zonas wifi gratuitas en espacios públicos y la mejora de infraestructuras digitales apuntan a una ciudad que asume la conectividad como servicio básico. En paralelo, el plan refuerza áreas menos visibles pero críticas: videovigilancia, sistemas de emergencia y ciberseguridad, recordando que toda administración digitalizada es, por definición, una administración expuesta. Registro Municipal El Ayuntamiento ha iniciado la digitalización integral del Registro Municipal de Entidades de Participación Ciudadana, una base de datos con más de 300 colectivos que deberá actualizarse a través de la sede electrónica. El objetivo es doble: eficiencia administrativa y capacidad analítica para diseñar políticas públicas con mayor precisión social. El edil ha explicado que las entidades inscritas tendrán hasta el 28 de febrero para actualizar con su certificado digital la información a través de la sede electrónica del Ayuntamiento.
Por Doménico Spiezio 6 de enero de 2026
Caracas. Venezuela. Doménico Spiezio. Latinpress.es Marbella. - A la 1:51 de la madrugada de este miércoles 6, el cielo sobre el Palacio Presidencial de Miraflores, en Caracas, se iluminó con disparos antiaéreos, rompiendo la quietud nocturna y devolviendo a Venezuela a un estado de alerta inmediata. El episodio, breve pero inquietante, se produjo en un país que desde hace semanas vive bajo una tensa calma, donde la ausencia de certezas pesa tanto como la amenaza abierta de una nueva escalada militar. Durante los pocos minutos que duró el incidente, Latinpress.es Marbella pudo constatar la confusión generalizada y la falta de información oficial sobre lo que estaba ocurriendo. Unos quince minutos después, el fuego cesó y la capital recuperó el silencio, pero no la tranquilidad. En su lugar, comenzaron a circular rumores de un posible intento de golpe de Estado, alimentados por el contexto político y por las advertencias previas desde Washington. Según versiones no confirmadas que se difundieron en redes sociales y entre fuentes locales, el incidente habría involucrado una veintena de drones venezolanos que habrían sido confundidos con aeronaves estadounidenses. La respuesta defensiva con fuego antiaéreo obligó a esos aparatos a alejarse del espacio aéreo presidencial, evitando una confrontación mayor. Ninguna autoridad confirmó oficialmente esta versión. El episodio elevó el nivel de nerviosismo entre la población, que permanece atenta a cualquier señal de un nuevo choque tras las declaraciones del presidente Donald Trump, quien días antes había advertido sobre la posibilidad de un segundo ataque si la situación venezolana no evoluciona conforme a los intereses de Estados Unidos. En un momento en el que Venezuela no atraviesa un vacío de poder, pero sí una profunda crisis de autoridad, existe el miedo de una disputa sobre quién ejerce el poder real. La militarización del discurso y la desconfianza ciudadana ha llevado a que cada estallido nocturno lleve al país a una vigilia permanente.
Por Ángeles Muñoz 5 de enero de 2026
MARBELLA. — La piscina cubierta del Complejo Deportivo Antonio Serrano Lima, recién remodelada tras una inversión superior a los tres millones de euros, ha pasado de ser una instalación funcional —y envejecida— a convertirse en escenario de un torneo internacional de waterpolo juvenil. El mensaje del Ayuntamiento es optimista: Marbella quiere competir, también, en el terreno del deporte organizado y homologado. La alcaldesa, Ángeles Muñoz, aprovechó la celebración del Torneo Europeo Tewam 2026 para escenificar esa transformación. Doce equipos, 120 jóvenes deportistas y varios países representados sirven como telón de fondo para una operación deportiva que busca posicionar a la ciudad como sede fiable de eventos y justificar una política sostenida de inversión en infraestructuras deportivas. La remodelación ha incluido climatización, luminosidad, funcionalidad y, sobre todo, la homologación oficial que permite realizar campeonatos con proyección internacional y generar ingresos a la ciudad. El Ayuntamiento subraya que la federación ha avalado el cambio, una forma de certificar que el dinero invertido no solo se ve, sino que cumple estándares. Sin embargo, la celebración de un torneo internacional aunque ofrece una imagen potente, es puntual. El reto está en convertir esa postal de fin de semana en un uso sostenido que beneficie tanto al deporte base como a la ciudadanía que financia la obra. Muñoz insiste en atraer grandes citas sin olvidar a clubes, nadadores y usuarios habituales. Las actuaciones complementarias —nuevos trampolines, ampliación de gradas en el pabellón Rubén Guerrero— apuntan en esa dirección, aunque también refuerzan una tendencia clara del actual mandato: el deporte como política urbana, como herramienta de marca y como inversión estratégica. En todo caso, dentro de una ciudad acostumbrada a medir su éxito en pernoctaciones y ocupación hotelera, una piscina cubierta difícilmente será un icono turístico, pero puede convertirse en un símbolo de gestión que apuesta por infraestructuras útiles, visibles y capaces de justificar su coste con algo más que promesas.
Por Observatorio Argos 5 de enero de 2026
Marbella. - Los datos de empleo de Marbella a lo largo de 2025 dibujan una evolución conocida, casi previsible: el paro baja cuando el calendario turístico lo permite, sube cuando la temporada se apaga y deja intactas las desigualdades estructurales. Paro registrado El número de personas registradas en el paro desciende de forma sostenida desde enero (8.167) hasta julio (6.722), el mejor dato del año. Es una caída de 1.445 personas, impulsada por la contratación estacional ligada al turismo, la hostelería y los servicios. Sin embargo, a partir de agosto el descenso se detiene y, desde septiembre, el paro vuelve a crecer lentamente hasta cerrar diciembre en 7.164 personas. El balance anual es positivo —hay unas 1.003 personas menos en paro que al inicio del año—, pero el patrón es inequívoco: la mejora no se consolida fuera de la temporada alta. Demandantes de empleo La evolución de los demandantes de empleo refuerza esa lectura. En enero, 14.917 personas figuraban inscritas; en julio, el mínimo anual se situó en torno a las 10.585, pero el repunte posterior es claro y rápido: en diciembre, el número llegó a las 13.475 personas. Esta cifra, sistemáticamente muy superior al paro registrado (7.164), revela un mercado laboral donde abundan los contratos temporales, parciales o inestables; muchos trabajadores salen del paro oficial, pero no de la búsqueda activa de mejores condiciones. Es una mejora estadística, no necesariamente vital. La brecha de género Si hay un elemento que apenas se mueve a lo largo de todo el año es la desigualdad entre hombres y mujeres. Mes tras mes, las mujeres representan la mayoría tanto entre las personas paradas como entre los demandantes de empleo. En enero, las mujeres (4.980) suponían alrededor del 61% del paro registrado (8.167); en diciembre, el porcentaje es prácticamente idéntico. La tendencia se repite entre los demandantes de empleo, con una diferencia que se mantiene estable incluso en los meses de mayor contratación. La brecha no mejora de forma apreciable. Tampoco empeora de manera brusca, pero se consolida como un rasgo estructural del mercado laboral local: el empleo que se crea en temporada alta no corrige la desigual exposición femenina al desempleo y a la precariedad. En diciembre las mujeres representaron más del 60% de los parados registrados (7.164), un porcentaje similar entre los demandantes que con 8.001 personas en busca activa de otro empleo superaron el 60%. El balance de 2025 deja a Marbella con menos paro que al inicio del año y con una actividad económica capaz de absorber mano de obra cuando el turismo empuja, pero confirma que el modelo sigue siendo estacional, vulnerable y desigual. La evolución de las cifras muestra eficiencia para reaccionar, pero poca capacidad para transformar. El empleo mejora, sí, pero lo hace sin romper el ciclo ni cerrar brechas. Y esa, más que la bajada puntual del paro, es la noticia de fondo.