Piden más aparcamientos y baños públicos
Manuel Osorio • 26 de noviembre de 2025
OSP propone una bolsa de aparcamiento en Nueva Andalucía y módulos de cuartos de baños en el municipio.
San Pedro Alcántara. Marbella. -
Opción Sampedreña (OSP) ha optado por un movimiento político diferente: colocar en el centro del debate dos necesidades tan básicas como persistentes: aparcamiento y baños públicos. Nada glamuroso, nada ideológico, pero sí profundamente cotidiano. Y, para muchos vecinos, desesperadamente urgente.
Las mociones que el partido presentará en el próximo pleno hablan menos de infraestructuras y más de la distancia —cada vez más visible— entre la vida diaria de los residentes y el ritmo político del Ayuntamiento de Marbella.
OSP parece haber detectado un espacio vacío entre las prioridades oficiales y las urgencias reales de los barrios, y está tratando de ocuparlo.
Un aparcamiento provisional
La primera iniciativa, la creación de una bolsa de aparcamiento provisional en Nueva Andalucía, no es solo una solución técnica: es una señal política.
Para Manuel Osorio, la saturación en esta zona no es nueva. Los vecinos llevan años advirtiendo que la expansión urbanística avanza más rápido que la planificación pública. El Ayuntamiento, centrado en proyectos más ambiciosos y mediáticos, ha ido dejando parche tras parche sin atender una realidad evidente: el vehículo privado sigue siendo, en Marbella, una necesidad estructural, no una opción prescindible.
OSP ha identificado una parcela municipal de 23.000 metros cuadrados que, según su propuesta, podría aliviar la presión “sin talar árboles ni ejecutar grandes obras”. En otras palabras: una solución rápida a un problema que lleva demasiado tiempo sin recibir respuestas rápidas.
El mensaje implícito es claro: no se trata de una revolución urbanística, sino de admitir que la ciudad necesita medidas puente mientras sueña con soluciones permanentes.
Baños públicos
La segunda moción quizá sea más reveladora. Pocas carencias municipales generan tanto malestar como la ausencia de baños públicos en zonas concurridas, y Marbella —pese a su condición de destino turístico internacional— arrastra desde hace años esta anomalía.
Que los baños del bulevar de San Pedro dependan del horario de apertura de bares concesionados no es solo un problema práctico: es una señal de infraestructuras urbanas pensadas más para el visitante que para el residente, más para el verano que para el resto del año, más para la postal que para el uso real, apunta Osorio.
OSP propone módulos permanentes en lugares como Fuente Nueva, el bulevar Pablo Ráez o el paseo fluvial de Guadaiza, calificando la decisión como de “cuestión sensible” a la falta de mantenimiento y la fragilidad de los servicios públicos que sí existen.
El caso de la plaza de la Iglesia —un baño público cerrado por vandalismo y problemas de conservación— es una metáfora perfecta del dilema municipal: se inauguran infraestructuras, pero no siempre se sostienen, señaló el portavoz.
Más allá del contenido, las mociones reflejan una estrategia clara de OSP: recuperar protagonismo político convirtiéndose en la voz de las carencias que todos conocen, pero que nadie coloca en la agenda institucional.
En un municipio gobernado con una mayoría absoluta del PP, donde los grandes anuncios suelen protagonizar la actualidad, las propuestas de OSP funcionan como recordatorio de que la gestión del día a día también es política, y que las ciudades no se construyen sólo con proyectos de alto perfil, sino con servicios básicos que permiten que la vida funcione.
OSP está intentando ocupar un espacio que tradicionalmente favorece a las fuerzas locales: el de la proximidad, la calle, la reivindicación de lo evidente. Sus mociones obligan al gobierno a posicionarse ante temas difíciles de rechazar.
Queda esperar al pleno para comprobar si estas iniciativas prosperan o se rechazan, sin embargo, en caso de no avanzar, OSP ya ha conseguido algo relevante: reorientar la conversación pública hacia cuestiones que afectan a miles de personas cada día.









