PP: No a Una empresa municipal de vivienda
Isabel Pérez • 27 de febrero de 2026
En PP Marbella votó en contra de crear una Oficina Pública Local de la Vivienda con capital 100% Público porque es un chiringuito.
Marbella. -
El rechazo sistemático a propuestas vinculadas a vivienda y servicios públicos esenciales no es un hecho aislado ni exclusivo de los plenos municipales.
En Marbella, este tipo de votos en contra refleja una lógica política más amplia: la gestión del “No” como herramienta de poder, más que como resultado de un debate técnico o de viabilidad real.
La portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Marbella, Isabel Pérez, defendió ambas mociones en el pleno de este viernes 27, mostrando una batería de medidas urgentes destinadas a paliar la grave crisis habitacional que atraviesan Marbella y San Pedro Alcántara y que han sido rechazadas por el Partido Popular y también por Vox.
Durante su intervención, Pérez detalló que el acceso a una vivienda digna se ha convertido en el principal obstáculo social y económico para los residentes debido a un “incremento desmedido de los precios” que está forzando a miles de jóvenes y familias a “abandonar el municipio o vivir en condiciones de precariedad”.
El caso es que el voto en contra no ha sido acompañado de una alternativa estructural. No se presentaron modelos distintos de promoción de vivienda asequible, ni mecanismos eficaces para corregir un mercado claramente tensionado.
El resultado es una paradoja política: se niega la intervención pública mientras se admite, implícitamente, que el mercado no está resolviendo el problema.
Marbella y enclaves similares combinan economías dependientes del turismo, salarios medios moderados y una presión inmobiliaria globalizada.
En ese contexto, la negativa a crear instrumentos públicos de vivienda favorece la inercia existente, que beneficia a propietarios consolidados, grandes tenedores y dinámicas especulativas, mientras desplaza a jóvenes y trabajadores esenciales fuera del municipio.
Mientras que la creación de una Empresa Municipal de Vivienda con capital íntegramente público, a ponerse en marcha en cuanto los planes de ajuste lo permitan, permitiría desarrollar una política de vivienda estable y a largo plazo, centrada en el alquiler social y la rehabilitación de inmuebles en desuso, incluyendo la elaboración de un Plan Estratégico Municipal de Vivienda en un plazo de tres meses. El PP ha dicho que no se necesitan “más chiringuitos”.
Climatización
El mismo esquema se observa en ámbitos aparentemente menos ideológicos, como la climatización de colegios.
VOX votó en contra del cumplimiento de una ley ya aprobada en 2020 —como ocurre con la normativa andaluza sobre condiciones térmicas.
La ultra no es que discrepan algún presupuesto, simplemente se trata de una señal política que traslada el coste de la inacción a comunidades educativas que carecen de capacidad de presión económica o electoral comparable a otros sectores.
Los ultras están erosionando la confianza ciudadana en la política municipal a corto plazo, pero en el imaginario social comienzan a parecerse más a Podemos y Ciudadanos en su mejor momento.
Al final, la moción salió adelante, pero cinco años después de aprobada esta ley, la Junta sigue sin aplicarla ni dotarla de inversión.









