Se puede vivir 120 años
Manuel de la Peña • 1 de junio de 2025
En Marbella el cardiólogo español, Manuel de la Peña, aseguró que vivir 120 años es posible.
MARBELLA. -
La esperanza de vida humana podría extenderse hasta los 120 años mediante intervenciones simples pero consistentes, según el cardiólogo Manuel de la Peña, quien presentó esta hipótesis el pasado viernes durante una conferencia organizada por el Club de Empresarios y Profesionales de Marbella.
En su intervención, De la Peña —profesor universitario, director de una cátedra especializada en cardiología y longevidad, y presidente del Instituto de Salud y Bienestar Social— defendió que alcanzar los 120 años en condiciones funcionales es una meta realista.
Respaldó su afirmación con estudios de casos de personas supercentenarias, así como con evidencia clínica acumulada durante décadas de práctica médica.
Uno de los ejemplos citados fue el de Angelina Torres, residente en Barcelona, quien recientemente celebró su 112º aniversario en un estado de salud que De la Peña calificó como “pletórico”. En lo personal, mencionó a su propia madre acaba de cumplir 100 años y está “convencida” de que alcanzará también los 120.
Hábitos
“La longevidad no es un milagro, es una consecuencia de hábitos sostenidos a lo largo del tiempo”, afirmó De la Peña.
Al ser consultado sobre qué prácticas considera esenciales para una vida larga y saludable, destacó tres pilares:
- Una alimentación equilibrada.
- Al menos 20 minutos diarios de actividad física, y
- 30 minutos diarios de exposición musical.
“Estas costumbres, observadas de forma sistemática entre personas centenarias, tienen un impacto medible en la salud metabólica, cardiovascular y neuropsicológica”, explicó.
El autor del libro Guía para vivir sanos 120 años se refirió en concreto al caso de una mujer de 106 años, quien atribuyó su longevidad a la “comida sana y bailar”.
Según De la Peña, el baile reúne varios beneficios en un solo acto: ejercicio aeróbico, estimulación cognitiva y un efecto emocional positivo derivado de la música.
Aunque reconoció que la genética representa un 25% de los factores que determinan la longevidad, subrayó que el estilo de vida sigue siendo el componente más decisivo.
En ese sentido, recomendó realizar un “test de longevidad”, accesible a través de plataformas digitales, para estimar de forma aproximada la expectativa de vida de cada individuo a partir de variables genéticas y ambientales.
Desde su perspectiva clínica, De la Peña hizo hincapié en los peligros de la grasa abdominal; el problema no es lo visible, sino lo que no se ve: la grasa que se deposita en el corazón, particularmente en el tejido subepicárdico, eleva significativamente el riesgo de trombosis”, advirtió.
Considera que la trombosis es “la gran amenaza silenciosa” de la salud cardiovascular moderna.
El médico alertó sobre un escenario preocupante: según proyecciones epidemiológicas, para el año 2030, el 60% de la población mundial vivirá con obesidad.
“Estamos comiendo alimentos ultraprocesados en exceso, lo cual distorsiona nuestro metabolismo y deteriora los mecanismos naturales de defensa del organismo”, indicó.
Curiosamente, uno de los hábitos comunes que encontró entre las personas longevas que entrevistó para su obra fue el consumo predominante de cremas vegetales.
Este patrón alimenticio no sólo obedece a la pérdida de piezas dentales asociada a la edad, sino que se traduce en una alta ingesta de prebióticos, compuestos no digeribles que favorecen el crecimiento de bacterias beneficiosas en la microbiota intestinal.
“Una microbiota equilibrada regula procesos inflamatorios, mejora la absorción de nutrientes y potencia el estado de ánimo”, concluyó.









