¡Bravo por España!
Enrique Monterroso Madueño • 17 de abril de 2026
¡BRAVO POR ESPAÑA!

Estamos en plena primavera no sólo climática sino social, económica y hasta política en esta España nuestra. Primavera climática calentita que aventura una canícula insoportable.
Primavera social porque la sangre está caliente y las hormonas invitan a solazarse. Primavera económica porque los datos siguen avalando el crecimiento de la economía española digan lo que digan los agoreros y matasanches.
Y primavera política porque hoy se inaugura en España un reconocimiento legal, nada menos que a 500.000 personas que hasta ahora estaban entre nosotros pero eran invisibles. La sola palabra evoca a muchos españoles un cierto desprecio. Simplemente mencionarlos provoca respuestas airadas y enconadas.
Pocos términos del diccionario político están tan pervertidos y cargados de negatividad como “inmigrante”.
El giro hacia la extrema derecha que han dado los partidos, los medios de comunicación, las redes y la ciudadanía en general se hace especialmente visible en el discurso sobre la inmigración.
Sé cuando estoy ante una persona de extrema derecha cuando le oigo hablar sobre los inmigrantes.
Da igual que sea esa persona cristiana que atea. Cuando se habla que la sanidad, la salud, la educación, la dependencia o los derechos son para todos, universales, siempre, siempre buscan un pero y es entonces cuando se les ve el plumero. Sí pero no.
No es que antes viviésemos en fraternidad con los extranjeros y los acogiésemos con flores, nunca fue así; pero la manera en que la xenofobia y el racismo han ganado terreno en los últimos años es espeluznante.
Y, sin embargo, como está archidemostrado y yo mismo he dado ya varios picotazos a la conciencia cívica a ver si despierta, el tema de las personas que se ven obligadas a emigrar tiene, al menos, un cariz egoísta que es el de considerar el fenómeno como beneficio a cuenta de resultados para nosotros los países ricos o con aspiraciones como es España pues los datos son irrefutables.
Hoy no sería posible la vida sin la concurrencia de personas llegadas de fuera que barren, friegan, limpian, lavan, ponen refrescos, hacen camas, hacen espetos, recogen fresas, atienden enfermos, cuidan de personas mayores y de niños, limpian culos, alzan muros, labran tierras etc etc etc.
Imaginémosnos por un momento nuestras ciudades sin inmigrantes. Respondan. Alcen la vista, dejen el móvil. Sí, los necesitamos pero invisibles, sin papeles, recogiditos en sus infraviviendas y sin chistar.
Están los gobiernos de medio mundo criminalizando al inmigrante, persiguiéndolo, encerrándolo y expulsándolo. Está la Unión Europea, cuya política migratoria en este tema es acomodaticia pues creen que es el nuevo signo de los tiempos.
Hay muchos medios de comunicación cuyas noticias, artículos y tertulias se suman con alegría a la ola reaccionaria. Están por supuesto las redes sociales, difundiendo noticias falsas que criminalizan y deshumanizan a las personas migrantes.
Están los patrioteros de guardia que con una colección de falsedades arriman la desgracia a su sardina.
Están los partidos de extrema derecha con sus delirios, pero también los partidos de la derecha tradicional que, para desgracia de la democracia, han endurecido su discurso migratorio, tomen nota de lo que acaban de decir ayer mismo.
Y estamos los ciudadanos que, con más o menos resistencia, acabamos también arrastrados por esa ola.
Era inevitable que -en un país en el que la derecha está en una campaña feroz y permanente para derribar al Gobierno- cualquier exhibición de sentido de Estado como ha hecho el gobierno de Sánchez, sincera o no, sea vista con ojos torvos y gruñidos de hambre por sus adversarios.
Por todo ello, por esa carga negativa que hoy tiene la palabra inmigrante, resulta admirable y valiente la decisión del gobierno de regularizar a cientos de miles de personas que ya viven y trabajan con nosotros.
Y hacerlo además sin esconderlo, sin disimulo, llamando a las cosas por su nombre, hablando de razones económicas pero también de justicia y de humanidad, de derechos, y de una España abierta y diversa, convirtiendo la regularización en un acto político a contracorriente de la ola reaccionaria y hasta defenderlo con orgullo.
¡Bravo por España!
La opinión del autor no coincide necesariamente con la de Latinpress.es. emonte7@hotmail.com Colaboración especial para LatinPress®

Marbella. - El Ayuntamiento ha comenzado la construcción de unas instalaciones para la delegación de Limpieza en el distrito de Las Chapas. El proyecto, con un presupuesto de apenas 50.000 euros y 275 metros cuadrados, aspira a resolver un problema más estructural: la dispersión y precariedad de los medios con los que opera uno de los servicios más visibles —y a menudo más cuestionados— de la administración local. Durante una visita al solar, la alcaldesa, Ángeles Muñoz, presentó la actuación como una mejora organizativa que permitirá centralizar recursos humanos y materiales. Acompañada por el director del distrito, Carlos Alcalá, defendió que estas dependencias dotarán de “un espacio adecuado” a una plantilla que supera la veintena de operarios en la zona. La escala del proyecto —casetas prefabricadas con oficinas y baños, y un lavadero para camiones— sugiere una intervención más táctica que transformadora. El Ayuntamiento encuadra la obra dentro de su Plan de Mantenimiento de Infraestructuras, una categoría amplia que a menudo agrupa actuaciones de carácter reactivo. Los trabajos, que incluyen conexiones básicas de agua, saneamiento y electricidad, tienen un plazo de ejecución de dos meses. En Las Chapas, como en otras periferias urbanas, la limpieza no es solo una cuestión de operativa, sino de prioridades políticas. Y aunque estas nuevas instalaciones pueden aliviar parte de la carga diaria de los operarios, queda por ver si también logran responder a una demanda más amplia: la de una ciudad que aspira a proyectar excelencia mientras lucha por mantener lo esencial.

Marbella. - La inteligencia artificial comienza a consolidarse como un factor determinante en el repunte de los despidos colectivos en España, en medio de una transformación profunda del mercado laboral que avanza más rápido que su regulación. Esa fue una de las conclusiones centrales de la VIII Jornada de Primavera de la Asociación Nacional de Laboralistas (ASNALA), celebrada en Marbella. El diagnóstico compartido por expertos apunta a un cambio estructural donde la tecnología ya no solo optimiza procesos, sino que redefine el empleo. Los datos oficiales del Ministerio de Trabajo y Economía Social refuerzan este argumento: los despidos colectivos afectaron a 41.200 trabajadores en 2025, un 10,2% más que el año anterior y el nivel más alto desde 2021. Lejos de moderarse, la tendencia se mantiene en 2026, con expedientes de regulación de empleo anunciados por grandes compañías como Telefónica, Iberia o Glovo, que suman cerca de 11.000 afectados en los primeros meses del año. En la provincia de Málaga, el último dato disponible de 2024 situó en 831 los trabajadores afectados por este tipo de procesos, una cifra que, aunque menor en términos absolutos, se inserta en una dinámica nacional de crecimiento sostenido. Sin embargo, el cambio más significativo no es cuantitativo, sino cualitativo. Los despidos colectivos están dejando de ser un fenómeno asociado a sectores tradicionales o de baja cualificación. En 2025, actividades como la programación y la consultoría informática concentraron 2.948 trabajadores afectados, mientras que el comercio alcanzó los 4.961. La extensión de estos procesos a sectores altamente cualificados sugiere que la automatización ya no distingue entre perfiles. En este contexto, la implantación de tecnologías como la inteligencia artificial generativa empieza a influir de forma explícita en las decisiones empresariales. Algunas compañías, como Capgemini en Málaga, han reconocido este factor en recientes procesos de reestructuración. Para Juan Alfonso Urbano Medina, socio director de Sagardoy Abogados en Málaga, este nuevo escenario obliga a replantear los procesos colectivos “desde un prisma diferente” y a “exprimir las oportunidades de negociación”. Desde el ámbito sindical, las advertencias son más directas. M.ª Ángeles Soto Granados, de la Federación de Servicios estatal de CCOO, señaló que la inteligencia artificial no solo reduce puestos de trabajo, sino que reconfigura la organización de tareas y la generación de valor. Las implicaciones jurídicas de este proceso empiezan a ser evidentes, la selección de trabajadores afectados en un despido colectivo, tradicionalmente sujeta a criterios discutibles pero identificables, corre el riesgo de diluirse en algoritmos cuyo funcionamiento no siempre es accesible. “La tecnología es perfectamente legítima, pero sólo cuando los criterios que utiliza son objetivos, razonables y conocidos”, advirtió Soto Granados, subrayando una línea roja cada vez más presente en la jurisprudencia: la opacidad no es admisible. Ana Gómez Hernández, presidenta de ASNALA, habló de un “punto de inflexión” en las relaciones laborales, marcado por una brecha creciente entre la velocidad del avance tecnológico y la capacidad de la regulación para acompañarlo. La cuestión de fondo permanece abierta. Si la inteligencia artificial redefine el trabajo con mayor rapidez que las normas que deben ordenarlo, el riesgo no es solo jurídico, sino social.

San Pedro Alcántara. Marbella. - En febrero el concejal y portavoz del Grupo Municipal Opción Sampedreña, Manuel Osorio, denunció que en el residencial Don Diego, los vecinos venían padeciendo desde octubre de 2025 un catálogo de deficiencias impropio de una promoción de nueva construcción. Según relataba Osorio, los propietarios estaban conviviendo con filtraciones, humedades persistentes, inundaciones en zonas comunes y garajes, así como el desprendimiento de chapas en episodios de viento, lo que apunta a fallos estructurales y de ejecución. A ello se sumaba la ausencia de ascensor desde su llegada a las viviendas, una carencia especialmente grave en términos de accesibilidad y habitabilidad. La situación, lejos de corregirse con el tiempo, parece haberse normalizado en el día a día de los residentes. Además, siempre según OSP, algunos propietarios se han visto obligados a asumir de su propio bolsillo la compra de equipamiento de cocina que, contractualmente, debía estar incluido en las viviendas. Ahora, de nuevo Osorio vuelve a denunciar los mismos desperfectos y la acumulación de incidencias técnicas. La denuncia de OSP sobre la promoción de viviendas protegidas en Nueva Andalucía no se limita a señalar desperfectos; apunta, de forma más incómoda, a una jerarquía implícita en la política urbana: hay viviendas —y, por extensión, ciudadanos— que parecen merecer menos atención una vez se ha cortado la cinta inaugural. Manuel Osorio describe el caso como un proceso que comienza con fotos para la visibilidad política, pero termina en abandono administrativo. Filtraciones en garajes, barandillas oxidadas, restos de obra sin retirar y un ascensor averiado, no son solo fallos técnicos; son síntomas de una supervisión débil y, sobre todo, de prioridades desalineadas. Osorio plantea una idea que, en apariencia, es técnica pero en el fondo es profundamente política: tutelar una VPO implica acompañar a sus adjudicatarios desde el inicio, asesorarlos, defenderlos frente a la promotora e incluso facilitarles el acceso a financiación. Es, en esencia, tratar a los beneficiarios como ciudadanos con derechos plenos y no como receptores pasivos de una concesión administrativa. La ausencia de ese acompañamiento convierte la vivienda protegida en un producto a medio terminar: entregado en lo formal, pero incompleto en lo funcional. La áspera crítica se dirige a la alcaldesa, Ángeles Muñoz cuando el concejal de OSP hace referencia a las elecciones municipales de 2027: la tentación de la “fotografía” prima en Muñoz, pero los desperfectos denunciados no son incidencias aisladas y ya han pasado a interpretarse como el rastro de una gestión que se agota en el anuncio. Cuando una promoción de VPO acumula problemas sin resolver durante meses y se asume que las condiciones de vida de sus residentes pueden esperar, se está delante de un desprecio evidenciado en la demora, en la falta de respuesta, en la normalización de estándares que no serían aceptables en otros segmentos del mercado. OSP exige que el Ayuntamiento actúe y obligue a la promotora a cumplir con los adjudicatarios. Osorio le ha exigido a la alcaldesa una política de vivienda que no solo se conforme con entregar una llave.

Marbella. - El Ayuntamiento va a reforzar las Oficinas de atención al Ciudadano (OAC) de Marbella y San Pedro Alcántara para facilitar la documentación a los extranjeros en España que soliciten la regularización extraordinaria aprobada por el Gobierno. A partir de hoy, los usuarios podrán pedir esta información, siempre con cita previa en el enlace https://citaprevia.marbella.es/, en el Palacio de Congresos Adolfo Suárez, donde se va a incrementar el personal y se ampliará el horario, de 9.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 19.00 horas, de lunes a viernes, exclusivamente para este trámite; así como en la oficina habilitada en el Vivero de Empresas de la Plaza de los Naranjos y en la de la Tenencia de San Pedro Alcántara, en el mismo horario. También podrán hacerlo en las de Nueva Andalucía, Las Chapas, el Centro Cívico de Divina Pastora y los distritos Este y Oeste de 9.00 a 14.00 horas, de lunes a viernes, y de 16.30 a 19.30 horas los martes y jueves en Plaza de los Naranjos y la Tenencia de Alcaldía de San Pedro Alcántara. Los usuarios podrán demandar tanto el informe de empadronamiento como el de vulnerabilidad para la autorización de residencia en circunstancias excepcionales por razón de arraigo extraordinario, documentos que permitan acreditar una permanencia ininterrumpida en el país de al menos cinco meses anteriores a la solicitud como requisito indispensable para acogerse al proceso.

Marbella. - El Hospital Universitario Costa del Sol, ha dado un paso más en su proyección internacional al integrarse en la red europea COST CA24158 DISSECT, un foro que analiza las desigualdades en la formación quirúrgica en cáncer y busca armonizar estándares en todo el continente. Al reciente encuentro en Sofía, Bulgaria acudió la cirujana endocrina Cristina Martínez Santos, lo que sitúa al hospital marbellí en una conversación más amplia sobre cómo se forman los especialistas que, en última instancia, determinarán la calidad de la atención oncológica en Europa. En oncología, donde los resultados clínicos dependen no solo de la tecnología disponible sino también de la pericia del cirujano, estas redes funcionan como infraestructuras invisibles pero decisivas. Permiten comparar prácticas, detectar brechas formativas entre países y establecer itinerarios más homogéneos en especialidades altamente complejas, como la cirugía endocrina oncológica. Para un hospital de ámbito comarcal como el Costa del Sol, esta presencia refuerza su capacidad de atraer y retener talento médico, al ofrecer a sus profesionales acceso directo a circuitos internacionales de conocimiento e, introduce en su práctica clínica diaria estándares y aprendizajes que, de otro modo, tardarían años en consolidarse. Para los pacientes oncológicos, la participación en redes como esta se traduce en la mayor probabilidad de ser tratados bajo protocolos actualizados, con enfoques quirúrgicos alineados con las mejores evidencias disponibles y con profesionales que se forman en entornos colaborativos y exigentes. Las acciones de European Cooperation in Science and Technology (COST), bajo cuyo paraguas se articula esta iniciativa, han sido durante décadas una herramienta eficaz para tejer comunidades científicas en Europa. En el ámbito del cáncer, donde la innovación avanza de manera desigual entre regiones, estas redes contribuyen a reducir distancias que, en muchos casos, se reflejan directamente en la supervivencia de los pacientes. En un sistema sanitario cada vez más tensionado, la presencia del Hospital Universitario Costa del Sol en este tipo de foros no solo es un gesto de prestigio, sino una inversión silenciosa en calidad asistencial.

Marbella. - La Junta de Gobierno Local ha dado luz verde a nuevos pasos en la tramitación de un complejo hotelero de gran escala en la zona de Pinomar —impulsado por Ikos Resorts— y a la delimitación urbanística de una parcela destinada a un centro comercial frente al emblemático Marbella Club Hotel. Ambos proyectos comparten una regeneración de espacios degradados, creación de infraestructuras y atracción de inversión internacional. El proyecto hotelero, previsto sobre los terrenos del antiguo Marbella Playa, recuperará un enclave en primera línea de costa, incorpora la continuidad de la senda litoral y mejorará las conexiones viarias. En este proyecto se ha producido la aprobación inicial de la reparcelación, mientras que para el espacio comercial se ha iniciado el procedimiento de delimitación urbanística de la parcela. El concejal responsable, José Eduardo Díaz, señaló que con la aprobación inicial del proyecto de reparcelación, se avanza en la tramitación urbanística de un ámbito que contempla usos hoteleros y residenciales, con la construcción de 200 viviendas asociadas, así como la ejecución de infraestructuras como la continuidad de la senda litoral, un vial de servicio junto a la autovía A7 y otras actuaciones en el entorno” El segundo proyecto, un centro comercial de aproximadamente 8.000 metros cuadrados en una de las zonas más exclusivas de la ciudad, introduce otra capa de debate: La apuesta por superficies comerciales. La tramitación de ambos expedientes se hará bajo el paraguas de la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA), que permite avanzar de forma paralela en distintas fases administrativas. Díaz ha avanzado que estas actuaciones traerán inversión y mejorarán infraestructuras clave, como nuevas vías de servicio o corredores verdes.

En los estados y municipios hay una manada de candidatos a gobernadores y alcaldes dando un espectáculo patético, parece que están en "la hora loca" de una fiesta. No hablemos de dónde sacan tanto dinero para esa campaña, en medio de una crisis social pavorosa. El asunto es que están en campaña, no hay fecha para elecciones y ni siquiera tienen tarjeta para inscribirse, pues recuperarlas es una de las muchas tareas pendientes. "Muchos viven en una muda desesperación", advirtió una vez Robín Williams y su fatal final -víctima del suicidio- parece confirmar a dónde conduce esa senda. Por supuesto que tienen derecho a aspirar a las posiciones que los desvelan, aunque eso no sea lo que quita el sueño a los venezolanos. Lo que nos angustia son los problemas reales, una calamitosa situación que exige la unidad del liderazgo democrático para presionar a favor de un verdadero cambio político en Venezuela y trabajar una ruta común que conduzca a una salida a esta profunda crisis. Nada aporta ese carnaval electoral a una salida, más bien demuestra que estos candidatos no están preocupados por el futuro del país, sino por sus ambiciones personales, su prioridad es ser alcaldes o gobernadores, como si esa fuera la solución. Lo insólito es que esa carrera electoral la promueve sobre todo el sector más "radical" de la oposición, siendo inexplicable que ahora estén dispuestos a ir a elecciones con el mismo CNE que protagonizó el fraude del 28J, cuando fue ese el argumento para justificar la absurda e irresponsable abstención en las elecciones del 2024. Hoy, claramente se ha demostrado que fue un error muy costoso para la causa democrática. Claro, la otra opción es ir con un nuevo CNE electo por una Asamblea Nacional que ese sector llama "ilegítima", solo para descalificar a la oposición democrática que está ahí: una minoría que trabaja en condiciones adversas, representando a la inmensa mayoría que apostamos por el cambio. Esa oposición es también parte del triunfo del 28J y su presencia en el parlamento es producto de la coherencia de sostener la ruta electoral que condujo a esa victoria. El punto es que ir a elecciones con un nuevo CNE, designado por una "AN ilegítima" sería incoherente para ese sector radical. La lógica sería que siguieran en su eterna abstención, pero nuestro deseo es que rectifiquen y se retome el camino, lo que requiere humildad y diálogo para reconstruir la unidad opositora en torno a una hoja de ruta, no a una candidatura. Cuando las aspiraciones personales se anteponen a los intereses del país, el extravío conduce a profundizar las diferencias. Si se impone la obsesión por el poder y lo electoral se convierte en una urgencia personal, distante del interés colectivo, entonces la política pierde su esencia, las aspiraciones dejan de ser un derecho y este carnaval electoral termina siendo un acto de irresponsabilidad, una insolencia para los millones de venezolanos que sufren la dura realidad y la indolencia del régimen. ¿A dónde conducirá al país un liderazgo desesperado e intolerante, incapaz de construir consensos y más pendiente de agredir o descalificar a otra parte de la oposición? Es la reflexión que cualquier ciudadano debe hacerse. Urge un liderazgo sensato y coherente, comprometido con la causa democrática más que con sus aspiraciones personales y capaz de entender el valor de la unidad en esta hora crítica. No ayuda un liderazgo atrapado en la retórica radical que arranca aplausos, da popularidad, pero muy poco aporta al cambio político en esta compleja coyuntura. Pero como "no hay peor ciego que el que no quiere ver", a quienes quieran seguir en su hora loca, solo les recuerdo que "la desesperación exagera no sólo nuestra miseria, sino nuestras debilidades", tal como decía Luc de Clapiers. ¡Dios bendiga a Venezuela! La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es richcasanova@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®

San Pedro Alcántara. Marbella. - En muchas ciudades del sur de Europa, el progreso no llegó en oleadas, sino en avalanchas. Eso es lo que ocurrió en San Pedro Alcántara, donde el desarrollo turístico y urbanístico del último medio siglo no sólo ha transformado el paisaje, sino que ha borrado gran parte de su pasado. Lo que propone la portavoz socialista en Marbella, Isabel Pérez, es proteger los pocos vestigios de su origen colonial, una especie de intento tardío de reconciliación con la historia. La colonia agrícola fundada en 1860 por Manuel Gutiérrez de la Concha e Irigoyen fue, en su momento, un experimento avanzado: una combinación de innovación técnica, organización social y ambición industrial poco común en la España de la época. No era solo un proyecto económico; era un modelo de asentamiento planificado, con iglesia, viviendas, administración y fábrica. En otras palabras, un embrión urbano completo. Hoy, ese sistema apenas sobrevive en fragmentos. La iglesia, la villa San Luis, el antiguo economato y la alcoholera no son simplemente edificios antiguos. Son las últimas piezas de una estructura coherente que ya no existe. Su valor no radica tanto en su arquitectura individual como en lo que representan en conjunto: una forma de entender el territorio, el trabajo y la vida comunitaria en el siglo XIX. Para Pérez, proteger estos inmuebles implica reconocer que la ciudad moderna creció, en buena medida, a costa de su propia memoria. Desde los años 60, el auge inmobiliario convirtió el suelo en un recurso económico antes que en un archivo histórico. Lo que no generaba rentabilidad inmediata desaparecía. Y así, el relato fundacional de San Pedro fue quedando relegado a estudios académicos y a la memoria oral. Cuando una ciudad necesita proteger con urgencia lo poco que queda, es porque durante décadas no lo hizo. En ese sentido, la moción no sólo mira al pasado; también evidencia una forma de gestionar el presente. Sin embargo, existe otro riesgo, la patrimonialización puede convertirse en un gesto simbólico vacío si no va acompañada de una estrategia real de integración urbana. El verdadero desafío no es conservarlos, sino devolverles su significado dentro de la ciudad contemporánea. Isabel Pérez quiere que se inste a incluir en el Catálogo de Patrimonio Histórico cuatro edificios clave del origen colonial de San Pedro Alcántara, porque el origen de la actual estructura urbana, así como su identidad como núcleo de población, están ligados a la figura de Manuel Gutiérrez, marqués del Duero, impulsor de la Colonia Agrícola de San Pedro Alcántara. La colonia agrícola no fue concebida sólo como un espacio productivo, sino que articuló un conjunto de infraestructuras capaces de acoger tanto a la familia del promotor como al numeroso personal empleado en las labores agrícolas y administrativas. Este conjunto edificado constituye, dijo Pérez, el embrión de la estructura urbana que, con el transcurso de los años y las sucesivas modificaciones en la ordenación del territorio, ha dado lugar a la localidad que hoy conocemos como San Pedro Alcántara.

Marbella. - La noticia sobre el proyecto de la residencia pública del Trapiche del Prado en Marbella es buena porque ahora parece llegar, tiene inversión pública, es una respuesta a una necesidad social evidente y la ejecución está avanzada. El pero está en que Marbella arrastra un déficit claro de plazas públicas para mayores, especialmente en un contexto de envejecimiento progresivo y de encarecimiento del cuidado privado. Los 9,2 millones de euros que cuesta el proyecto están cofinanciados por el Consistorio, la Junta de Andalucía y por los fondos NextGenerationEU Una segunda lectura de esta noticia, es que parece llegar tarde y ser insuficiente para cuando entre en funcionamiento. Las 44 habitaciones, incluso con predominio de plazas dobles, es una respuesta modesta para una ciudad que según el ayuntamiento está en los 170.000 habitantes. Habrá 16 habitaciones individuales destinadas tanto a personas mayores dependientes como autónomas. Desde esta óptica, la residencia llega para aliviar un problema estructural, no para resolverlo. El éxito dependerá del “concierto de plazas” con la Junta de Andalucía, si no se garantiza un número suficiente de plazas públicas financiadas, existe el riesgo de que el centro funcione de facto como un híbrido, donde parte de la oferta quede fuera del alcance de quienes más lo necesitan. Marbella ha priorizado durante décadas el turismo, la construcción y el lujo residencial como motores económicos, la inversión en servicios sociales ha sido más reactiva que estratégica; por ello la residencia del Trapiche no se percibe como parte de un plan integral de cuidados, sino como una intervención puntual. No hay, al menos públicamente, una hoja de ruta clara sobre cómo ampliar la red, profesionalizar el sector o integrar servicios domiciliarios y comunitarios. Según la alcaldesa Ángeles Muñoz, las obras han superado el 85% de ejecución y encaran su fase final. Muñoz ha adelantado que el grado de avance del Edificio 2, “alcanza el 90% y actualmente se encuentra en fase de remates de albañilería, con el inicio próximo de la instalación de carpinterías exteriores y los trabajos de acabado interior, que incluyen pavimentos, luminarias, equipamiento de baños y mecanismos eléctricos”. La regidora ha añadido que el Edificio 1 se sitúa en torno al 80% de construcción. La fecha prevista para la puesta en marcha del recinto es para finales de junio.

Varias veces se ha mencionado la palabra infierno en esta guerra, que ya tiene varias semanas y tiende a expandirse. Y ese infierno ha sido no como término que cobije en este caso amenazas religiosas, sino simple y llanamente la agresión con sus resultados tan terribles como lo hemos visto en Palestina y lo quiere ampliar Donald Trump en Irán y sus aliados. El infierno como sanción extrema en un suceso que se torna en cotidiano no solo como el mencionado de Trump, ya está instalado en muchos países que tienen grandes problemas. Infierno que sufren los migrantes, más de 5 mil encarcelados en pésima situación por Trump, niños enviados solos a sus países, infierno en el interior de los países con gobiernos que apoyan a Trump, como sucede en Argentina, Ecuador, El Salvador y otros, que aplican todo tipo de situaciones que enturbian la realidad de sus vidas. Pero con la amenaza a Irán al que Trump pretende enviar a un infierno, da una idea mayor de agresión y muerte que rebasa los ya instalados infiernos en el mundo. Se rebelaba aquel antiguo poeta anónimo, a su propio dios: No me mueve mi dios para quererte, el cielo que me tienes prometido. Ni me mueve el infierno tan temido, para dejar por eso de ofenderte El infierno es una palabreja que se usa como determinación final de la separación de un dios. Así lo usa la iglesia católica. Para Dante en La Divina Comedia desde la perspectiva de la IA, “Es un inmenso embudo cónico que desciende hasta el centro de la tierra dividido en nueve círculos concéntricos, donde se castigan los pecados específicos según la gravedad, desde los más sencillos, hasta los más severos. La pena se ajusta al pecado” y entre más abajo se cae, más duro es el castigo. Para el diccionario la definición es breve y contundente: lugar de castigo eterno. Tormento o castigo. Pero el poeta explicaba a su dios: Tu me mueves señor, muéveme al verte, clavado en una cruz y encarnecido. muéveme al ver tu cuerpo tan herido muéveme tus afrentas y tu muerte EL PAPA FRANCISCO CRITICÓ LA PALABRA INFIERNO, PERO NO PUDO ELIMINARLA En determinado momento de su gestión, el argentino Jorge Mario Bergoglio, llamado Papa Francisco, habló de eliminar el infierno, entre las posturas de su iglesia. Como persona culta veía en ese castigo refrendado por siglos en su creencia, como algo absurdo. Pero así como no pudo fijar en más de doce años de papado, una determinación lógica y humana del caso gay y el aborto, no pudo hacer nada si acaso lo intentó, en el tema del infierno. Analistas de esa religión y críticos, han sostenido por siglos que el infierno es un concepto sin el cual esa iglesia no se sostendría. Para ofrecer un beneficio, si no se cumple, tiene que haber el debido castigo. Es una forma de aplicar las propias leyes: tienes libertad como recompensa y prisión como castigo. EL TÉRMINO INFIERNO ES PRESIÓN ECLESIAL, SEGÚN ANTIGUOS AUTORES El poema que nos ocupa y que hemos mencionado en otras ocasiones cuando sale a relucir el mentado infierno. es muy controvertido y nunca se ha podido fijar quien fue su verdadero autor. Es un poema escrito según se señala, a fines del siglo XVI y publicado por primera vez en 1628. Muchos presuntos religiosos han sido señalados como posibles autores. Ente ellos Santa Teresa de Ávila, Juan también de Ávila y hasta el mexicano Miguel de Guevara. Otros para no errar, se lo aplican al gran Lope de Vega. El marco del poeta que lo escribió es el infierno, que es el miedo que infringe la iglesia mencionada. Miedo que al parecer no intimida para nada a Irán, cuando las amenazas de Trump vuelven a repetir el infierno en el que se verá según el gringo, el antiguo imperio persa. Amenaza que Trump pretende cumplir, mientras sigue violando la insistente prohibición del No matarás. El poeta creyente del siglo XVI, se aferra a una fe ante el infierno, que muchos ciudadanos en el mundo quisieran tener ante su dios: No me tienes que dar porque te quiera Porque aunque lo que espero no esperara, lo mismo que te quiero, te quisiera. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de Latinpress.es Colaboración especial para LatinPress®. laislaquebrillaba@yahoo.com.mx .