Caos económico en Marbella
Manuel Núñez • 22 de septiembre de 2025
IU: Ángeles Muñoz ha creado un caos en sus dos años de gobierno.
Marbella. -
De nuevo la voz de Izquierda Unida ha irrumpido con un balance cargado de sombras sobre los dos primeros años de gobierno de Ángeles Muñoz (PP).
Lejos de la narrativa oficial de progreso y modernización, Manuel Núñez, coordinador local de la coalición, dibuja un panorama de colapso urbano, crisis de vivienda y abandono del espacio público.
El contraste es llamativo: mientras el Ayuntamiento exhibe imágenes de una ciudad “impecable” para el consumo turístico y político, Núñez insiste en que “Marbella está más sucia que nunca”.
La crítica va más allá de lo estético; apunta a un síntoma estructural de desorganización. No es solo basura acumulada en verano, sino la sensación de un engranaje municipal que funciona a destiempo, tarde y mal.
La vivienda como epicentro de la fractura social
El discurso de Núñez adquiere mayor fuerza en el terreno de la vivienda. Marbella, convertida en imán de inversión inmobiliaria y refugio de grandes fortunas, presenta cifras que parecen sacadas de un escaparate global más que de una ciudad para vivir: alquileres de 2.000 euros y precios de venta por encima de los 400.000.
En este contexto, IU denuncia la parálisis en la entrega de promociones de vivienda pública y el incentivo municipal a subastar suelo que podría destinarse a alquiler asequible.
Movilidad y planificación: la ciudad del atasco
Otro frente crítico es la movilidad. Marbella, con 27 kilómetros lineales y apenas 26 autobuses urbanos, se revela como un modelo de ciudad incapaz de absorber el flujo de residentes y visitantes.
Núñez señala con dureza el colapso provocado por eventos masivos y una concesión a Avanza que nunca ha respondido a las necesidades reales. En un enclave turístico que vive de su accesibilidad, la precariedad del transporte público no es solo un problema social, sino también económico y de competitividad.
La réplica de Victoria Morales
Si Núñez construye un alegato basado en la denuncia, Victoria Morales, responsable de Acción Política, pone el acento en las alternativas de gestión. Frente a lo que considera una dependencia excesiva de intereses privados, plantea redirigir el dinero público hacia servicios esenciales: transporte, playas, vivienda.
Morales va un paso más allá al hablar de inspeccionar las viviendas turísticas ilegales y topar precios del alquiler. Se trata de propuestas arriesgadas en un municipio donde el mercado inmobiliario está íntimamente ligado al poder político y económico.
Una batalla de relatos
El análisis de las declaraciones revela un choque de relatos que va más allá del pulso partidista, para el gobierno local, Marbella es un escaparate en orden, donde los problemas son anecdóticos y las soluciones, inminentes. Para IU, la ciudad vive en una contradicción permanente: éxito turístico frente a decadencia cotidiana, brillo internacional frente a precariedad local.
A juicio de la organización, el gobierno encabezado por Ángeles Muñoz y el Partido Popular “garantiza la mala gestión y el caos absoluto en la ciudad”.
Manuel Núñez denuncia que “frente al triunfalismo institucional que dibuja una ciudad perfecta, la realidad que vivimos las vecinas y vecinos es completamente opuesta: Marbella está más sucia que nunca, con problemas de movilidad, vivienda, servicios públicos y planificación”.









