Por Teresa Gil
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4 de enero de 2026
Hasta este momento, las cosas se han ido definiendo en Venezuela. Nicolás Maduro y su esposa han sido detenidos y presos, ya en Estados Unidos. Se habla de cierta tranquilidad en el país sureño y se menciona como sucesora en la presidencia vacía, a la vicepresidenta Delsy Rodríguez, mientras la llamada premio nobel María Corina Machado, se ostenta como posible sucesora. Julian Assange no andaba errado. La reacción ante la invasión trumpista a todas luces ilegal y censurada en varios países, fue de gran escándalo, aunque poca expresión de apoyo al país agredido, de países americanos y de otros continentes. Porque mas bien se espera la respuesta en el Consejo de Seguridad de la ONU, que está fijado para el lunes cinco de enero. No sabemos cual será el resultado cuando en una de las últimas reuniones, fue a favor de Trump. El mandatario va muy rápido en sus avances a menos del año de su segunda presidencia. El caso Adolfo Hítler se dio como un fenómeno paulatino que enseñó la oreja allá por 1923 y se expresó de lleno a partir de 1939. Pero lo que preocupa ahora, es el futuro Führer y el aceleramiento con el que está actuando. TRUMP ACELERADO YA SE SUMA A LOS GRANDES DETRACTORES DE AMÉRICA El caso de Trump ha sido más rápido en este nuevo gobierno, y se ha manifestado en forma abrupta, torpe, pero muy peligrosa. No estamos seguros de donde sale el germen de Donald Trump, si habrán sido su pobreza y andanzas como migrante, pero el tipo extrovertido, enfermizo, individualista e irrespetuoso ya se delineaba en las páginas rosas desde hace décadas. Pero se le veía solo como el empresario poderoso que por su éxito hacía lo que quería, entre otras cosas, cambiar de mujer cada rato. Su verdadero interior, el engendro que ahora afloró, todavía no era conocido. El monstruo que anida el poderoso lo hemos tenido presente en todo el mundo y en América Latina la profusión se ensaña en casi todos los países; las dictaduras asesinas y depredadoras que estuvieron en Argentina, Brasil, Santo Domingo, Haití, Guatemala, Chile, son solo para mencionar algunas. En México tenemos los ejemplos de Victoriano Huerta y el asesinato de Madero, Gustavo Díaz Ordaz y la matanza de Tlatelolco, Luis Echeverría con la guerra sucia, para no ahondar en decenas. Ahora nos agobia el caso internacional de Trump, que no sabemos en que irá aparar. Un ser alterado gobernando un gran país y convencido de que es dueño del mundo. Ser alterado, como los que creó la mitología y que por desgracia no es imaginario. LOS LIBROS MUESTRAN SERES ALTERADOS, POR FORTUNA BENÉVOLOS Recordemos al gran escritor del norte, José Terán C, en Bestias y seres imaginarios sonorenses (Editorial Glifo 2013). Fue publicado por primera vez hace 26 años y desde entonces se ha convertido en un clásico, preferido sobre todo por jóvenes y escolares. Es la continuidad de esas obras que penetran en el espacio de las monstruosidades, los espantos, los fantasmas, para tratar de explicar ese mundo alterno en el que siempre subyace la duda pero que a veces da muestra de una realidad espeluznante. Más de sesenta bestias y seres imaginarios le contamos a José, prolífico escritor y librero sonorense, todos rescatados de ámbitos rurales, de montes y grutas, parajes solitarios en donde puede aparecer una neblina con forma humana o un bulto misterioso agazapado en un rincón o en un árbol, para causar el desasosiego. A la par que describe estos misterios norteños -serpientes monstruosas, basiliscos, sapos, La mano peluda, La mano que aprieta, La penitente, La llorona, La pata arrastrando, el carbunclo, dentro de esa pléyade de aberraciones-, José va buscando los símiles o poniendo ejemplos de grandes amantes de los bestiarios como Aristóteles, Cayo Plinio Segundo, El viejo, y más para acá, de Jorge Luis Borges y en México de Juan José Arreola. Un desfile el suyo de fenómenos vivientes, engendros que pueden ser en muchos casos ideas de la mente humana, traiciones de la luz, las sombras, el viento o en general de la naturaleza o simples inventos que fueron agrandados en los pueblos; pero que causan pavor y miedo. Muchos de ellos están instalados en la frontera norte, ahí, de donde Trump pretende dominar el mundo e inició con Venezuela. Ante la alteración trumpiana que nos agobia, no sería mala idea enviar unos pocos de los personajes de Terán, para ver de que bestia salen más sustos. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de Latinpress.es Colaboración especial para LatinPress®. laislaquebrillaba@yahoo.com.mx