Ángeles Muñoz dijo que esta legislatura sería recordada como la del planeamiento urbanístico.
Isabel Pérez y Enrique Ruiz • 23 de junio de 2025
Isabel Pérez le recuerda a Ángeles Muñoz que esta legislatura sería recordada como la del planeamiento urbanístico.
San Pedro Alcántara, Marbella. —
La carretera A-397, que conecta el corazón montañoso de Ronda con la Costa del Sol a través de San Pedro Alcántara, no solo es una vía de tráfico denso y creciente tensión ciudadana; se ha convertido en un campo simbólico donde colisionan dos visiones del liderazgo local: el de Isabel Pérez, portavoz socialista que reclama urgencia y responsabilidad institucional, y el de Ángeles Muñoz, alcaldesa veterana del Partido Popular, que ha hecho de la gestión municipal su marca política durante décadas.
La moción que presentará el PSOE esta semana para exigir la licitación inmediata del proyecto de desdoblamiento y urbanización del tramo urbano de la A-397, no es solo un movimiento técnico o presupuestario; es una estrategia que busca exponer las grietas de un modelo de gobernanza que, según los socialistas, ha priorizado la retórica sobre la ejecución.
Isabel Pérez ha sabido canalizar el malestar ciudadano por la falta de avances en esta infraestructura prometida desde hace más de una década.
Con tono firme, casi indignado, denuncia no sólo el colapso vial, sino el “colapso institucional” de un ayuntamiento que, tras recibir la cesión del tramo en 2022, no ha materializado un solo paso efectivo hacia su transformación.
Pérez no habla al uso tecnocrático, habla de trabajadores aislados, de vecinos frustrados y de una promesa que envejece mal cada año que pasa.
La diputada nacional, con perfil técnico y experiencia en gestión urbanística, ha consolidado su papel como voz crítica del gobierno local.
Lejos de las formas estridentes, su estilo combina datos con denuncia, y ha encontrado en esta carretera un símbolo perfecto del rezago que, según ella, arrastra San Pedro dentro del mapa político marbellí.
En su discurso hay una constante: la necesidad de pasar “de las palabras a los hechos”. Su ataque va dirigido tanto al ayuntamiento como a la Junta de Andalucía, ambos gobernados por el PP, dejando entrever una doble dejación de responsabilidades.
En este contexto, su figura emerge como contrapeso técnico-político a la alcaldesa Muñoz, cuyo discurso, aunque consolidado, se ve salpicado por la lentitud de una gestión que prometió en su día convertir esta legislatura en la del planeamiento urbanístico.
Muñoz: una alcaldesa que juega al largo plazo
Para Ángeles Muñoz, acostumbrada a tiempos políticos largos y a una comunicación directa con sus bases, este tipo de proyectos suele quedar encuadrado dentro de una narrativa mayor de transformación y modernización del municipio.
Pero esa misma amplitud de visión puede volverse en su contra cuando los ciudadanos, atrapados en retenciones diarias, no ven resultados tangibles.
Muñoz ha sostenido históricamente que el desdoblamiento es prioritario, pero el expediente no ha pasado aún de los anuncios. Su mayor debilidad en este asunto es la gestión del tiempo: la cesión de competencias sin financiación en 2022 dejó al ayuntamiento con una patata caliente sin calendario claro ni presupuesto definido.
La falta de avances reales, tres años después de aquella cesión, ha dado al PSOE la oportunidad de apropiarse de la narrativa del “hartazgo ciudadano”, Pérez ha leído bien el momento: San Pedro Alcántara no solo necesita una solución técnica, sino un gesto político de voluntad y seriedad. Y, en esa lectura, la moción presentada es tanto una hoja de ruta como una prueba pública de quién asume la iniciativa.
Ángeles Muñoz se enfrenta al dilema de reactivar con urgencia una infraestructura que su propio gobierno calificó en 2010 como “urgente”, o arriesgarse a que su inacción se convierta en un símbolo de agotamiento político.
El pulso continúa
En el debate por el desdoblamiento de la carretera de Ronda hay más que asfalto en juego. Hay visiones de ciudad, estrategias de liderazgo y, sobre todo, una pregunta que empieza a colarse entre los vecinos de San Pedro: ¿Quién está dispuesto a resolver los problemas reales, y quién se limita a administrarlos?









